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Columnista - 15 abril, 2013

Nadie es Profeta en su Tierra

Por Darío Arregoces Tuve la feliz oportunidad de leer, el artículo publicado recientemente al doctor Tomás Darío Gutiérrez, sobre: “La explicación científica en la Criminología”, del cual tengo los mejores comentarios y quisiera que usted amable lector, lo leyera también y sacara sus propias conclusiones. Es por ello que me limitaré hacer una muy breve […]

Por Darío Arregoces

Tuve la feliz oportunidad de leer, el artículo publicado recientemente al doctor Tomás Darío Gutiérrez, sobre: “La explicación científica en la Criminología”, del cual tengo los mejores comentarios y quisiera que usted amable lector, lo leyera también y sacara sus propias conclusiones. Es por ello que me limitaré hacer una muy breve sinopsis, para ambientar el tema, que nos remonta a la confrontación entre la escuela clásica, de Beccaria, Romagnosiy Carrara y la escuela positivista de Lombroso, Garófalo y Ferri, que data del siglo antepasado, con ocasión del nacimiento de las ciencias sociales, que terminó por definir la Criminología como la ciencia, que tiene por objeto explicarla causa de los comportamientos desviados y su represión-control social-. El delito como tal, es asumido como fenómeno social, y sus causas sin lugar a dudas, son multifactoriales de allí que desconocer la complementariedad de la Criminología, con otras disciplinas tales como la Antropología, la Psicología, la Sociología, entre otras, resulta impropio. Al definir su objeto es menester tener en cuenta que la Criminología se fundamenta en el estudio de los factores etiológicos de los comportamientos desviados, evitandoincurrir en el error,de entrar eninnecesarias disputas con el Derecho Penal o a la Política Criminal y demás ciencias sociales, pero sirviéndose de ellas en desarrollo del mismo.

 

Pero como bien aclara el autor en su artículo, -del cual por razones de espacio me obliga a realizar tan solo tangenciales referencias-, resulta de extrema complejidad determinar la multiplicidad de factores etiológicos en las conductas desviadas y, de igual forma sería casi imposible, sistematizar ese conocimiento para saber cómo, cuándo y por qué ocurre dicho comportamiento, en aras de adelantarse a su ocurrencia y prevenirlos.

Termino esta sinopsis, expresando que el doctor Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa, autor de este interesante artículo publicado en la revista de Derecho Penal y Criminología de la Universidad Externado de Colombia y que considero de obligada lectura para los estudiantes de la Facultad de Derecho y Sociología, es además de abogado, compositor, docente e investigador, uno de nuestros tantos talentos subvalorados, que desafortunadamente parece confirmar la regla general que le sirve de título a esta columna.

[email protected]

Valledupar abril 15 de 2013.-

 

Columnista
15 abril, 2013

Nadie es Profeta en su Tierra

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Dario Arregoces

Por Darío Arregoces Tuve la feliz oportunidad de leer, el artículo publicado recientemente al doctor Tomás Darío Gutiérrez, sobre: “La explicación científica en la Criminología”, del cual tengo los mejores comentarios y quisiera que usted amable lector, lo leyera también y sacara sus propias conclusiones. Es por ello que me limitaré hacer una muy breve […]


Por Darío Arregoces

Tuve la feliz oportunidad de leer, el artículo publicado recientemente al doctor Tomás Darío Gutiérrez, sobre: “La explicación científica en la Criminología”, del cual tengo los mejores comentarios y quisiera que usted amable lector, lo leyera también y sacara sus propias conclusiones. Es por ello que me limitaré hacer una muy breve sinopsis, para ambientar el tema, que nos remonta a la confrontación entre la escuela clásica, de Beccaria, Romagnosiy Carrara y la escuela positivista de Lombroso, Garófalo y Ferri, que data del siglo antepasado, con ocasión del nacimiento de las ciencias sociales, que terminó por definir la Criminología como la ciencia, que tiene por objeto explicarla causa de los comportamientos desviados y su represión-control social-. El delito como tal, es asumido como fenómeno social, y sus causas sin lugar a dudas, son multifactoriales de allí que desconocer la complementariedad de la Criminología, con otras disciplinas tales como la Antropología, la Psicología, la Sociología, entre otras, resulta impropio. Al definir su objeto es menester tener en cuenta que la Criminología se fundamenta en el estudio de los factores etiológicos de los comportamientos desviados, evitandoincurrir en el error,de entrar eninnecesarias disputas con el Derecho Penal o a la Política Criminal y demás ciencias sociales, pero sirviéndose de ellas en desarrollo del mismo.

 

Pero como bien aclara el autor en su artículo, -del cual por razones de espacio me obliga a realizar tan solo tangenciales referencias-, resulta de extrema complejidad determinar la multiplicidad de factores etiológicos en las conductas desviadas y, de igual forma sería casi imposible, sistematizar ese conocimiento para saber cómo, cuándo y por qué ocurre dicho comportamiento, en aras de adelantarse a su ocurrencia y prevenirlos.

Termino esta sinopsis, expresando que el doctor Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa, autor de este interesante artículo publicado en la revista de Derecho Penal y Criminología de la Universidad Externado de Colombia y que considero de obligada lectura para los estudiantes de la Facultad de Derecho y Sociología, es además de abogado, compositor, docente e investigador, uno de nuestros tantos talentos subvalorados, que desafortunadamente parece confirmar la regla general que le sirve de título a esta columna.

[email protected]

Valledupar abril 15 de 2013.-