LUIS EDUARDO BARRETO MUEGUES
Adentrarse en la Serranía de Perijá, significa disfrutar de un placentero viaje sobre una naturaleza diversa, que representa la riqueza de nuestra nación. Recientemente en un viaje de trabajo, en el que EL PILON hizo presencia en los Primeros Juegos Indígenas, realizados en el Resguardo Sokorpa, con la participación de las etnias Wiwa, Arazario, y los anfitriones Yukpas, pudimos observar, después de apreciar la riqueza natural, la pobreza en que subsiste la comunidad del asentamiento San Genaro, perteneciente al mencionado resguardo.
Este asentamiento, que forma parte del núcleo poblacional del resguardo Sokorpa, que lo integran los asentamientos La Misión, Sikakao, Caño Salao, Ipika, Santa Rita, La América, entre otros, alberga a unas 35 familias de Yukpas que subsisten del cultivo de pancoger. Allí en los pequeños ranchos cubiertos de pedazos de hojas de zinc, palma, plástico y cartón se resguardan hasta tres familias, el fogón de leña circundante en un costado del rancho, siempre es atizado por una de las abuelas del tronco familiar, que por lo regular cocina arroz o maíz, acompañado, de vez en cuando, por un pedazo de carne de monte o de res. No siempre se avituallan de estos alimentos, muchas de las veces, solo arde la leña para resguardarlos del frio.






