La decisión de Washington de enviar tres buques de guerra y alrededor de 4.000 militares a la región fue presentada como una operación antidrogas. Sin embargo, Caracas lo interpretó como una amenaza directa. De acuerdo a France24, en la nota “El despliegue de Trump en el Caribe: ¿misión antidrogas o un plan contra Maduro?”, publicado el 22 de agosto de 2025, este movimiento responde a la presión de Estados Unidos sobre el régimen venezolano y a su interés de neutralizar lo que considera un “narcoestado” aliado con organizaciones insurgentes colombianas.
En la misma línea, el artículo “¿Va a invadir Estados Unidos a Venezuela?” de Infobae, del 24 de agosto de 2025, recordó que la llamada Doctrina Trump amplió la definición de amenaza a la seguridad estadounidense para incluir al crimen organizado transnacional. En ese marco, los supuestos vínculos del chavismo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC son usados como justificación para el despliegue.






