Miembros del grupo médico de la antigua clínica Arenas, hoy conocida como ING Clinical Center, se encadenaron frente a sus instalaciones obstruyendo la entrada de urgencias a este centro asistencial en señal de protesta, porque según manifiestan fueron despedidos de sus empleos en 2021 y a la fecha no han recibido sus respectivos honorarios.
Dicen los manifestantes que la clínica les adeuda los sueldos correspondientes a un año de trabajo incluida la liquidación, por el tiempo que ejercieron como profesionales de la salud en este centro médico.
Aseguran que durante el tiempo de la emergencia sanitaria por COVID-19 realizaron su labor como profesionales de la salud, exponiendo sus vidas y la de sus familiares, aunque les debían varios meses de salario. Sostienen que luego del despido masivo de los médicos y de personal de servicios generales, habían llegado a un acuerdo de pago que nunca se cumplió y que últimamente no les dan la cara, incluso afirman que los han amenazado con dar aviso a la policía si se aparecen por la clínica.










