5 enero, 2015

Me agarró el Chikunguña

El día que leí la columna de la colega Salud Hernández sobre el Chikunguña me gustó mucho porque es bastante descriptiva, no pensé que exageraba, conozco su seriedad; sin embargo lo que jamás se me ocurrió es que podría enfermarme yo, hacía mucho tiempo que no me daba ni gripa. Todo empezó luego de aceptar […]

El día que leí la columna de la colega Salud Hernández sobre el Chikunguña me gustó mucho porque es bastante descriptiva, no pensé que exageraba, conozco su seriedad; sin embargo lo que jamás se me ocurrió es que podría enfermarme yo, hacía mucho tiempo que no me daba ni gripa. Todo empezó luego de aceptar la amable invitación de Rubén Arciniegas y Janet Murillo a celebrar 27 años de casados en su finca de La Guajira, con una buena parranda, acompañada por los compositores Luis Egurrola y Richard Daza, al otro día, comenzaron mis tormentos, los primeros síntomas los confundí con los del guayabo, pero a medida que transcurrían las horas sentí que algo no andaba bien, escalofríos y un ‘déjame esta’ que no podía explicar, me acosté esperando que después de una noche de sueño reparador se me pasara la maluquera, pero no fue así, al otro día me levanté peor, con fiebre alta y el dolor en las articulaciones ya era más fuerte, un médico amigo me visitó y confirmó mis sospechas:

¡Chikunguña!. Qué noticia. Sabía a lo que me enfrentaba y más yo, que soy tan ‘quejetas’, como dice mi hija Valeria. A partir de ahí todo ha sido Dolex, que además está escaso por la demanda, y reposo para solventar las molestias; no obstante, siguieron otros síntomas, tales como dolores musculares, dolor de cabeza, una erupción cutánea no muy exagerada acompañada de una rasquiñita que va y viene y un cansancio que no se quita, así pasé el 31 de diciembre y el 1 de enero, como quien dice el Chikunguña se tiró la fiesta, hasta hoy me siento un poco mejor, pero tampoco como para cantar victoria, por ratos vuelve la vaina; me preocupa que dicen que puede durar hasta tres meses con factores intermitentes.

Mientras tanto, las autoridades de fiesta: El presidente Santos en vez de enfrentar el problema en el terreno, se fue a un retiro espiritual en Cartagena y la única recomendación es que no usen bombas, como si nosotros fuéramos de las Farc; al ministro de Salud, Alejandro Gaviria, le dicen Flash, nadie lo ve; mientras el Viceministro, cita a rueda de prensa para calmar a la gente y decir que no está pasando nada; ¡sí, cómo no! En la costa las autoridades locales ni se percatan del hecho, el gobernador del Cesar, Luis Monsalvo prefiere gastar los recursos en publicidad para sus proyectos con tal de seguir primero en la encuesta de CMI que invertir en campañas de difusión y prevención, para no hablar del tema del hospital Rosario Pumarejo que es una vergüenza.

A Fredys Socarrás, alcalde de Valledupar como médico debe darle pena como el dengue y el Chikunguña, se apoderaron del municipio. En La Guajira, el gobernador ‘Chemita’ Ballesteros se jala tremenda fiesta para los empleados, mientras la enfermedad avanza sin control en las comunidades vulnerables y no vulnerables. En Córdoba, los centros de Salud están cerrados hasta el 13 de enero y las autoridades ni saben. En Cartagena, la situación tocó fondo y el alcalde ¿cuál alcalde?

Se habla de 100.000 contagiados (aunque este dato únicamente corresponde a los casos reportados, pienso que son muchos más) y que pueden llegar a un millón, la epidemia sigue haciendo de las suyas en un país que anda manga por hombro, con los trabajadores de la justicia en paro, perdón en vagancia judicial, pero ya regresan a paro; la Contraloría, sin sede para trabajar; la alcaldesa de Tamalequemeque, Olga Rojas, celebrando con volador en mano. En fin, Macondo, pero ahora con Chikunguña.

@JACOBOSOLANOC