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Editorial - 5 mayo, 2010

Los costos del empleo un debate necesario

Definitivamente el problema del desempleo será tema central del próximo gobierno, gane quien gane la presidencia de la República. Con un desempleo abierto cercano al 14 por ciento, Colombia demuestra que su economía tiene serios problemas estructurales para generar mano de obra. Y así los han comprendido los técnicos asesores de los distintos candidatos, quienes […]

Definitivamente el problema del desempleo será tema central del próximo gobierno, gane quien gane la presidencia de la República. Con un desempleo abierto cercano al 14 por ciento, Colombia demuestra que su economía tiene serios problemas estructurales para generar mano de obra.
Y así los han comprendido los técnicos asesores de los distintos candidatos, quienes han comenzado a esbozar distintas propuestas para afrontar un problema económico que tiene serias consecuencias políticas, sociales y hasta sicológicas.
Desde hace varios años en Colombia se viene señalando a los llamados aportes parafiscales, es decir los pagos proporcionales a la nómina que los empresarios deben destinar al Sena, al ICBF y a las Cajas de Compensación Familiar, que suman 9 por ciento del valor de la nómina, y que son adicionales a los costos de la seguridad social, es decir salud, pensión y riesgos profesionales, como un obstáculo a la generación de empleo.
Sobre el tema de los llamados parafiscales desde hace tiempo se viene planteando una serie de alternativas; las que van desde eliminarlos completamente y  realizar la financiación del Sena y el ICBF con recursos directos del Presupuesto Nacional, hasta reducir el porcentaje de los aportes o descontarlos de los impuestos de nacionales, en particular del impuesto de renta.
Ese mecanismo para aliviar a las empresas de los parafiscales es una de las propuestas planteadas por economistas de la talla de Rodrigo Botero Montoya, exministro de Hacienda del Gobierno del Presidente Alfonso López Michelsen y fundador del centro de pensamiento Fedesarrollo, uno de los más importantes del país; en coordinación con Domingo Cavallo, exministro de Hacienda de Argentina, durante el gobierno de Carlos Menen.
En opinión de Rodrigo Botero los estímulos dados por el gobierno del presidente Uribe a los inversionistas, en particular a los empresarios, han estimulado la renovación de equipos es decir la inversión en capital, pero a la vez han desestimulado la generación de nueva mano de obra; su propuesta va encaminada a corregir eso y a promover por esa vía de descuentos de los aportes parafiscales del impuesto de renta, la generación de nuevas plazas.
Bienvenida la propuesta, la misma debe ser más explicada, analizada y discutida, detrás del trabajo de Botero y Cavallo, debe haber un soporte técnico válido, pero la misma debe ser estudiada por los empresarios, trabajadores y por el nuevo gobierno que tendría que llevarla a consideración del Congreso de la República.
Sin duda los parafiscales encarecen la generación de empleo nuevo, pero el debate debe ser más amplio y debe evaluar también, en su integridad, la labor social que hoy hacen entidades como el Sena, el ICBF y también las Cajas de Compensación, que son las instituciones que hacen una verdadera política social en Colombia, en beneficio de la clase media y la población trabajadora de menores ingresos, que ahora pasarían a depender del Presupuesto Nacional, en momentos en que el país pasa por una compleja coyuntura fiscal.
Las centrales obreras y los sindicatos recordarán que con el mismo argumento, la eventual generación de empleo, se desmontó la retroactividad de las cesantías, y también figuras como la media pensión, las horas extras, los dominicales y festivos; con la última reforma laboral. Pero el empleo no se reactivó…
Insistimos, bienvenido el debate; pero sería bueno, también, analizar otras variables que tienen que ver con los problemas que hoy afrontan los mercados laborales en Colombia. Hay que mirar que está pasando en el sistema educativo, en general, y en particular con la capacitación de la mano de obra, se está capacitando a la gente para lo que verdaderamente requieren las empresas?, qué pasa con el costo del crédito y el acceso al mismo para las grandes, medianas y pequeñas empresas?, como también que está pasando con la demanda interna y las exportaciones, ya que se produce para un mercado y si no hay mercado. Esto para mencionar sólo algunos aspectos, el tema del empleo es esencial y debe ser objeto de un gran debate, pero nos parece, por lo menos simplista, a simple vista, concentrarlo sólo en el tema de los parafiscales que –sin lugar a dudas- son parte de la discusión, pero no son el todo. El debate debe ser mucho más amplio.

Editorial
5 mayo, 2010

Los costos del empleo un debate necesario

Definitivamente el problema del desempleo será tema central del próximo gobierno, gane quien gane la presidencia de la República. Con un desempleo abierto cercano al 14 por ciento, Colombia demuestra que su economía tiene serios problemas estructurales para generar mano de obra. Y así los han comprendido los técnicos asesores de los distintos candidatos, quienes […]


Definitivamente el problema del desempleo será tema central del próximo gobierno, gane quien gane la presidencia de la República. Con un desempleo abierto cercano al 14 por ciento, Colombia demuestra que su economía tiene serios problemas estructurales para generar mano de obra.
Y así los han comprendido los técnicos asesores de los distintos candidatos, quienes han comenzado a esbozar distintas propuestas para afrontar un problema económico que tiene serias consecuencias políticas, sociales y hasta sicológicas.
Desde hace varios años en Colombia se viene señalando a los llamados aportes parafiscales, es decir los pagos proporcionales a la nómina que los empresarios deben destinar al Sena, al ICBF y a las Cajas de Compensación Familiar, que suman 9 por ciento del valor de la nómina, y que son adicionales a los costos de la seguridad social, es decir salud, pensión y riesgos profesionales, como un obstáculo a la generación de empleo.
Sobre el tema de los llamados parafiscales desde hace tiempo se viene planteando una serie de alternativas; las que van desde eliminarlos completamente y  realizar la financiación del Sena y el ICBF con recursos directos del Presupuesto Nacional, hasta reducir el porcentaje de los aportes o descontarlos de los impuestos de nacionales, en particular del impuesto de renta.
Ese mecanismo para aliviar a las empresas de los parafiscales es una de las propuestas planteadas por economistas de la talla de Rodrigo Botero Montoya, exministro de Hacienda del Gobierno del Presidente Alfonso López Michelsen y fundador del centro de pensamiento Fedesarrollo, uno de los más importantes del país; en coordinación con Domingo Cavallo, exministro de Hacienda de Argentina, durante el gobierno de Carlos Menen.
En opinión de Rodrigo Botero los estímulos dados por el gobierno del presidente Uribe a los inversionistas, en particular a los empresarios, han estimulado la renovación de equipos es decir la inversión en capital, pero a la vez han desestimulado la generación de nueva mano de obra; su propuesta va encaminada a corregir eso y a promover por esa vía de descuentos de los aportes parafiscales del impuesto de renta, la generación de nuevas plazas.
Bienvenida la propuesta, la misma debe ser más explicada, analizada y discutida, detrás del trabajo de Botero y Cavallo, debe haber un soporte técnico válido, pero la misma debe ser estudiada por los empresarios, trabajadores y por el nuevo gobierno que tendría que llevarla a consideración del Congreso de la República.
Sin duda los parafiscales encarecen la generación de empleo nuevo, pero el debate debe ser más amplio y debe evaluar también, en su integridad, la labor social que hoy hacen entidades como el Sena, el ICBF y también las Cajas de Compensación, que son las instituciones que hacen una verdadera política social en Colombia, en beneficio de la clase media y la población trabajadora de menores ingresos, que ahora pasarían a depender del Presupuesto Nacional, en momentos en que el país pasa por una compleja coyuntura fiscal.
Las centrales obreras y los sindicatos recordarán que con el mismo argumento, la eventual generación de empleo, se desmontó la retroactividad de las cesantías, y también figuras como la media pensión, las horas extras, los dominicales y festivos; con la última reforma laboral. Pero el empleo no se reactivó…
Insistimos, bienvenido el debate; pero sería bueno, también, analizar otras variables que tienen que ver con los problemas que hoy afrontan los mercados laborales en Colombia. Hay que mirar que está pasando en el sistema educativo, en general, y en particular con la capacitación de la mano de obra, se está capacitando a la gente para lo que verdaderamente requieren las empresas?, qué pasa con el costo del crédito y el acceso al mismo para las grandes, medianas y pequeñas empresas?, como también que está pasando con la demanda interna y las exportaciones, ya que se produce para un mercado y si no hay mercado. Esto para mencionar sólo algunos aspectos, el tema del empleo es esencial y debe ser objeto de un gran debate, pero nos parece, por lo menos simplista, a simple vista, concentrarlo sólo en el tema de los parafiscales que –sin lugar a dudas- son parte de la discusión, pero no son el todo. El debate debe ser mucho más amplio.