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Columnista - 5 julio, 2024

Lorenzo, James, todos

Lo que estamos viviendo con la selección Colombia en la Copa América es sencillamente increíble. En varias oportunidades, en esta misma columna, hemos sido críticos con la selección mayores y recuerdo bien haberla comparado con la femenina y exigido un mayor rendimiento y compromiso con esa linda camiseta. Hoy, el presente, es diametralmente opuesto.

Lo que estamos viviendo con la selección Colombia en la Copa América es sencillamente increíble. En varias oportunidades, en esta misma columna, hemos sido críticos con la selección mayores y recuerdo bien haberla comparado con la femenina y exigido un mayor rendimiento y compromiso con esa linda camiseta. Hoy, el presente, es diametralmente opuesto. Este equipo ilusiona, emociona, nos enorgullece profundamente. Nombres como los de Richard Ríos, Arias, Córdoba, Lerma, Daniel Muñoz, Lucumí, Mojica, Carrascal y otros clásicos como el de James o Santos Borré, hacen de este equipo uno equilibrado y que muestra hambre, en el buen sentido, por triunfar. 

Hablemos primero del líder de este proceso desde el banco, desde los escritorios y los entrenamientos: Néstor Lorenzo. Lo que viene haciendo es épico, realmente impresionante. La selección de mayores de Colombia, según las estadísticas, es la mejor del mundo en la actualidad. Lleva 25 partidos oficiales sin perder, le ha ganado a selecciones como Alemania y España de visitante, derrotó a Brasil en las eliminatorias en Barranquilla; este invicto, que de todas maneras genera presión, habría sido impensable después de la reciente eliminación al mundial de Catar. Este proceso, obviamente, es otro, es diferente. Ya olvidamos, menos mal, a Reinaldo Rueda y a sus desastrosas decisiones como técnico y ahora, en la otra orilla, gozamos a rabiar con un juego que gusta, que evidencia que los jugadores disfrutan lo que están haciendo en la cancha y son rodeados por una afición, que llena estadios y no para de corear nuestro himno con una emoción que no veíamos desde el mundial de Brasil, en el lejano 2014.

Lorenzo viene de hacer parte del cuerpo técnico de José Pékerman, don José, el muy querido y admirado técnico que nos devolvió la ilusión, perdida años atrás. Pékerman es el Uribe de nuestro fútbol; nos devolvió la esperanza que permitió un proceso que nos dejó quintos en Brasil 2014 y que izó nuestra bandera en lo más alto del fútbol mundial. Lorenzo es claro en sus declaraciones a la prensa, implementa una propuesta que permite entender rápida y fácilmente la táctica en cada partido; estoy seguro, de que con la misma claridad con la que Lorenzo responde las preguntas de la prensa, hace llegar el mensaje a sus jugadores. No lo dudo, eso se evidencia en nuestro juego y en los resultados. En los 25 partidos jugados en el proceso que lidera, ajustamos 20 triunfos y 5 empates, ¡una locura! En ellos ha recibido 17 goles, pocos, Lorenzo tomó el cargo en junio de 2022 y desde ahí, el desempeño del equipo ha ido en ascenso. Vemos un equipo maduro, con recambio, esta Colombia tiene 8 jugadores sub-23. Nos espera un futuro brillante, este proceso debe mantenerse. Lorenzo se las trae, gracias a él por su compromiso y trabajo, tuvo como ejemplo a Pékerman, a quien ha sabido honrar.

Ahora hablemos de James. Jugadorazo. Como hincha declarado del Real Madrid, aún recuerdo 2 retiros del equipo que no han sanado: el de James, después de haber lucido la 10 y anotado más de 30 goles, muchos de ellos de gran factura, y la de CR7; ambos me duelen todavía. En la Copa América vemos a James erigirse como el mejor jugador del torneo, de lejos, le vemos ganas, sacrificio, liderazgo y una zurda inigualable. Este James empieza a cerrar su carrera por todo lo alto, las cámaras lo persiguen, los periodistas quieren entrevistarlo, la hinchada enloquece al verlo y corea su nombre. ¡Gracias James! ¡Sos un crack!

Esperamos ganarle hoy a Panamá, equipo que respeto, pero al que debemos superar. Luego nos veremos en la semifinal o con Uruguay o con Brasil. Vamos paso a paso, pero esa copa la veo cerca.

Mientras tanto, confirman a Juan Fernando Cristo como nuevo ministro del interior. Otro de esos políticos que uno ya no quería volver a ver. Samperista, santista, de izquierda, gamonal de pueblo, siempre ha defendido los entuertos de sus jefes. Lamentable tenerlo de vuelta, tiene qué ver en la reciente aprobación de la reforma pensional. ¡Corrupto! Llega a un gobierno a su medida, ¿este es el cambio?

Jorge Eduardo Ávila

Columnista
5 julio, 2024

Lorenzo, James, todos

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Jorge Eduardo Ávila

Lo que estamos viviendo con la selección Colombia en la Copa América es sencillamente increíble. En varias oportunidades, en esta misma columna, hemos sido críticos con la selección mayores y recuerdo bien haberla comparado con la femenina y exigido un mayor rendimiento y compromiso con esa linda camiseta. Hoy, el presente, es diametralmente opuesto.


Lo que estamos viviendo con la selección Colombia en la Copa América es sencillamente increíble. En varias oportunidades, en esta misma columna, hemos sido críticos con la selección mayores y recuerdo bien haberla comparado con la femenina y exigido un mayor rendimiento y compromiso con esa linda camiseta. Hoy, el presente, es diametralmente opuesto. Este equipo ilusiona, emociona, nos enorgullece profundamente. Nombres como los de Richard Ríos, Arias, Córdoba, Lerma, Daniel Muñoz, Lucumí, Mojica, Carrascal y otros clásicos como el de James o Santos Borré, hacen de este equipo uno equilibrado y que muestra hambre, en el buen sentido, por triunfar. 

Hablemos primero del líder de este proceso desde el banco, desde los escritorios y los entrenamientos: Néstor Lorenzo. Lo que viene haciendo es épico, realmente impresionante. La selección de mayores de Colombia, según las estadísticas, es la mejor del mundo en la actualidad. Lleva 25 partidos oficiales sin perder, le ha ganado a selecciones como Alemania y España de visitante, derrotó a Brasil en las eliminatorias en Barranquilla; este invicto, que de todas maneras genera presión, habría sido impensable después de la reciente eliminación al mundial de Catar. Este proceso, obviamente, es otro, es diferente. Ya olvidamos, menos mal, a Reinaldo Rueda y a sus desastrosas decisiones como técnico y ahora, en la otra orilla, gozamos a rabiar con un juego que gusta, que evidencia que los jugadores disfrutan lo que están haciendo en la cancha y son rodeados por una afición, que llena estadios y no para de corear nuestro himno con una emoción que no veíamos desde el mundial de Brasil, en el lejano 2014.

Lorenzo viene de hacer parte del cuerpo técnico de José Pékerman, don José, el muy querido y admirado técnico que nos devolvió la ilusión, perdida años atrás. Pékerman es el Uribe de nuestro fútbol; nos devolvió la esperanza que permitió un proceso que nos dejó quintos en Brasil 2014 y que izó nuestra bandera en lo más alto del fútbol mundial. Lorenzo es claro en sus declaraciones a la prensa, implementa una propuesta que permite entender rápida y fácilmente la táctica en cada partido; estoy seguro, de que con la misma claridad con la que Lorenzo responde las preguntas de la prensa, hace llegar el mensaje a sus jugadores. No lo dudo, eso se evidencia en nuestro juego y en los resultados. En los 25 partidos jugados en el proceso que lidera, ajustamos 20 triunfos y 5 empates, ¡una locura! En ellos ha recibido 17 goles, pocos, Lorenzo tomó el cargo en junio de 2022 y desde ahí, el desempeño del equipo ha ido en ascenso. Vemos un equipo maduro, con recambio, esta Colombia tiene 8 jugadores sub-23. Nos espera un futuro brillante, este proceso debe mantenerse. Lorenzo se las trae, gracias a él por su compromiso y trabajo, tuvo como ejemplo a Pékerman, a quien ha sabido honrar.

Ahora hablemos de James. Jugadorazo. Como hincha declarado del Real Madrid, aún recuerdo 2 retiros del equipo que no han sanado: el de James, después de haber lucido la 10 y anotado más de 30 goles, muchos de ellos de gran factura, y la de CR7; ambos me duelen todavía. En la Copa América vemos a James erigirse como el mejor jugador del torneo, de lejos, le vemos ganas, sacrificio, liderazgo y una zurda inigualable. Este James empieza a cerrar su carrera por todo lo alto, las cámaras lo persiguen, los periodistas quieren entrevistarlo, la hinchada enloquece al verlo y corea su nombre. ¡Gracias James! ¡Sos un crack!

Esperamos ganarle hoy a Panamá, equipo que respeto, pero al que debemos superar. Luego nos veremos en la semifinal o con Uruguay o con Brasil. Vamos paso a paso, pero esa copa la veo cerca.

Mientras tanto, confirman a Juan Fernando Cristo como nuevo ministro del interior. Otro de esos políticos que uno ya no quería volver a ver. Samperista, santista, de izquierda, gamonal de pueblo, siempre ha defendido los entuertos de sus jefes. Lamentable tenerlo de vuelta, tiene qué ver en la reciente aprobación de la reforma pensional. ¡Corrupto! Llega a un gobierno a su medida, ¿este es el cambio?

Jorge Eduardo Ávila