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Editorial - 8 mayo, 2010

Las protestas de La Loma, el iceberg de un problema social

Las protestas, que luego degeneraron en disturbios, protagonizadas por los habitantes del corregimiento de la Loma, en el municipio de El Paso, quienes se quejan de la falta de empleo, de oportunidades de ingreso y de las altas tarifas de servicios públicos y – en general- la inflación focalizada que se vive en la zona, […]

Las protestas, que luego degeneraron en disturbios, protagonizadas por los habitantes del corregimiento de la Loma, en el municipio de El Paso, quienes se quejan de la falta de empleo, de oportunidades de ingreso y de las altas tarifas de servicios públicos y – en general- la inflación focalizada que se vive en la zona, se puede interpretar como la punta de un iceberg de una problemática social muy compleja.
Las imágenes de los noticieros locales y nacionales de televisión y las fotos de los reporteros gráficos que cubrieron los hechos ocurridos en la zona: gente armada con piedras y palos, quejas de llantas, cierre de vías, enfrentándose a los grupos antidisturbios de la Policía Nacional, locales afectados por la muchedumbre y cierre del comercio, etc, hablan  por sí solas.
Estamos ante un problema social múltiple y complejo; la Policía puede ir, como lo hizo, efectivamente, el mismo Coronel Ramiro Orlando Tobo, y calmar la situación con la prudencia debida para estos casos y con el respeto a la protesta legítima, pero también con la verticalidad para afrontar actos de vandalismo y desorden, en caso que se presenten.
Pero, la solución a esta problemática corresponde al Estado, en su conjunto, y con programas y medidas efectivas que alivien la situación de miles de personas que ven la riqueza que se mueve por la explotación del carbón, pero que viven en condiciones de extrema pobreza y marginalidad.
Esta problemática debe ser asumida por el gobierno nacional, buena parte del malestar se debe a la falta de acción efectiva del Estado, a pesar de que esta zona recibe miles de millones de pesos en las mal llamadas regalías del carbón; pero resulta que la plata se queda en Bogotá, congelada, bajo el pretexto que se busca evitar que se la roben.
Así no son las cosas, esta población, miles de hombres, mujeres y niños, tiene derecho a esperar recibir servicios del Estado, como salud y educación, entre otros, financiados con las regalías. Igualmente, quienes estén capacitados tiene el deseo de vincularse laboralmente a las empresas mineras y relacionadas con el negocio del carbón. En la medida de lo posible, sería conveniente que las empresas carboníferas, teniendo en cuenta la capacitación y los perfiles de la gente, emplee a gente de la zona y no sólo en los empleos de menor importancia y remuneración. En este sentido la acción del Sena, en el mediano y largo plazo es fundamental.
Hay que destacar el interés del gobernador, Cristian Moreno Panezo, quien ayer se desplazó con parte de su equipo de trabajo para escuchar a los líderes de la protesta y atender sus reclamos. Habrá que esperar el balance que hace la administración sobre las peticiones de la gente y qué puede hacer su despacho para atender algunas de ellas.
Hay muchas críticas contra el Alcalde de El Paso, Gunder Escobar Molina, a quien algunos acusan de vivir de espaldas de la problemática de su gente y tenemos información que ayer no se presentó a la reunión de trabajo. Lo mínimo que tiene que hacer el mandatario municipal es darle la cara a su gente y escuchar sus problemas, para eso lo eligieron.
Se debe escuchar las exigencias de esta gente de La Loma y El Paso, atender las que son procedentes y propias de la población nativa residente, y buscar, como en el resto de la zona productora, que la acción del Estado y también la gestión social de las empresas productoras beneficien a la mayoría de la población, lleguen a la comunidad, para evitar que con la explotación minera ocurra, como tantas veces, que a la gente sólo le queden los problemas y la desolación, pero nada de esa gran riqueza que se está moviendo alrededor de este mineral y que hoy le representa al país miles de millones de dólares en ingresos por exportaciones.

Editorial
8 mayo, 2010

Las protestas de La Loma, el iceberg de un problema social

Las protestas, que luego degeneraron en disturbios, protagonizadas por los habitantes del corregimiento de la Loma, en el municipio de El Paso, quienes se quejan de la falta de empleo, de oportunidades de ingreso y de las altas tarifas de servicios públicos y – en general- la inflación focalizada que se vive en la zona, […]


Las protestas, que luego degeneraron en disturbios, protagonizadas por los habitantes del corregimiento de la Loma, en el municipio de El Paso, quienes se quejan de la falta de empleo, de oportunidades de ingreso y de las altas tarifas de servicios públicos y – en general- la inflación focalizada que se vive en la zona, se puede interpretar como la punta de un iceberg de una problemática social muy compleja.
Las imágenes de los noticieros locales y nacionales de televisión y las fotos de los reporteros gráficos que cubrieron los hechos ocurridos en la zona: gente armada con piedras y palos, quejas de llantas, cierre de vías, enfrentándose a los grupos antidisturbios de la Policía Nacional, locales afectados por la muchedumbre y cierre del comercio, etc, hablan  por sí solas.
Estamos ante un problema social múltiple y complejo; la Policía puede ir, como lo hizo, efectivamente, el mismo Coronel Ramiro Orlando Tobo, y calmar la situación con la prudencia debida para estos casos y con el respeto a la protesta legítima, pero también con la verticalidad para afrontar actos de vandalismo y desorden, en caso que se presenten.
Pero, la solución a esta problemática corresponde al Estado, en su conjunto, y con programas y medidas efectivas que alivien la situación de miles de personas que ven la riqueza que se mueve por la explotación del carbón, pero que viven en condiciones de extrema pobreza y marginalidad.
Esta problemática debe ser asumida por el gobierno nacional, buena parte del malestar se debe a la falta de acción efectiva del Estado, a pesar de que esta zona recibe miles de millones de pesos en las mal llamadas regalías del carbón; pero resulta que la plata se queda en Bogotá, congelada, bajo el pretexto que se busca evitar que se la roben.
Así no son las cosas, esta población, miles de hombres, mujeres y niños, tiene derecho a esperar recibir servicios del Estado, como salud y educación, entre otros, financiados con las regalías. Igualmente, quienes estén capacitados tiene el deseo de vincularse laboralmente a las empresas mineras y relacionadas con el negocio del carbón. En la medida de lo posible, sería conveniente que las empresas carboníferas, teniendo en cuenta la capacitación y los perfiles de la gente, emplee a gente de la zona y no sólo en los empleos de menor importancia y remuneración. En este sentido la acción del Sena, en el mediano y largo plazo es fundamental.
Hay que destacar el interés del gobernador, Cristian Moreno Panezo, quien ayer se desplazó con parte de su equipo de trabajo para escuchar a los líderes de la protesta y atender sus reclamos. Habrá que esperar el balance que hace la administración sobre las peticiones de la gente y qué puede hacer su despacho para atender algunas de ellas.
Hay muchas críticas contra el Alcalde de El Paso, Gunder Escobar Molina, a quien algunos acusan de vivir de espaldas de la problemática de su gente y tenemos información que ayer no se presentó a la reunión de trabajo. Lo mínimo que tiene que hacer el mandatario municipal es darle la cara a su gente y escuchar sus problemas, para eso lo eligieron.
Se debe escuchar las exigencias de esta gente de La Loma y El Paso, atender las que son procedentes y propias de la población nativa residente, y buscar, como en el resto de la zona productora, que la acción del Estado y también la gestión social de las empresas productoras beneficien a la mayoría de la población, lleguen a la comunidad, para evitar que con la explotación minera ocurra, como tantas veces, que a la gente sólo le queden los problemas y la desolación, pero nada de esa gran riqueza que se está moviendo alrededor de este mineral y que hoy le representa al país miles de millones de dólares en ingresos por exportaciones.