La noche del domingo 15 de enero de 1995, la tranquilidad, la armonía y La Paz de Puerto Patiño, Cesar se vio interrumpida por un grupo paramilitar de las autodefensas del Sur del Cesar, que llegó a acabar con lo que hubiese a su paso.
40 hombres armados, unos vestían con prendas de las fuerzas militares y otros para no levantar sospecha estaban de civil, entraron de manera violenta a dos bares del pueblo, obligaron a todos los que se encontraban allí, a tirarse al sueldo, e identificaron a 10 campesinos quienes según un supuesto infiltrado que se encontraba con los atacantes, los iba a señalando e identificando como guerrilleros.
La fortaleza de un pueblo que jamás se rindió








