En un mundo paralizado por la pandemia del coronavirus, millones de personas se vieron obligadas a suspender sus actividades escolares, dejar a un lado sus trabajos y confinarse como medida de prevención.
Esto ha desencadenado una crisis económica y social que afecta a todos los estratos sociales, con mayor fuerza, a aquellos que están en condiciones vulnerables, quienes han necesitado de la ayuda de otras personas para sobrellevar la emergencia.
En el país y en el departamento del Cesar, muchas familias han expresado su preocupación por no tener una fuente de ingresos estables que permita garantizar la alimentación y el acceso a servicios básicos.











