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Columnista - 5 mayo, 2010

La ridiculez de dos mortales y los medios de comunicación

Reflexiones de Tío Chiro y Tío Nan Por: Aquilino Cotes Zuleta Transcribo las reflexiones de mis consejeros periodísticos, durante nuestra tertulia de cada semana: “Nada más ridículo que uno patrocine, aplauda y gestione las excentricidades de seres humanos para compartir sus triunfos, sus jerarquías y sus ansias de poder, como si no fueran también simples […]

Reflexiones de Tío Chiro y Tío Nan

Por: Aquilino Cotes Zuleta

Transcribo las reflexiones de mis consejeros periodísticos, durante nuestra tertulia de cada semana:
“Nada más ridículo que uno patrocine, aplauda y gestione las excentricidades de seres humanos para compartir sus triunfos, sus jerarquías y sus ansias de poder, como si no fueran también simples mortales como cualquier ser humano del planeta tierra”, expresó Tío Chiro.
“También resulta tomado de los pelos que los medios masivos de comunicación (periódicos, emisoras y televisión) hagan alarde de esos seres humanos en las informaciones que a diario registran, para incrementar sus dotes y sus fortalezas artísticas o políticas buscando propósitos comerciales y contribuyendo al ascenso de esos seres que pisan la tierra, tal vez porque no pueden pisar en otra parte,” agregó Tío Nan.
“Hay un ejemplo claro de la grandeza que sufre un buen número de artistas, músicos y políticos. Los dos primeros sumidos en un laberinto de extravagancias y los políticos en ese carácter de ser siempre el primero, el quita y pone, el que ordena y el que obtiene “todo” con su poder”, reiteró Tío Chiro.
“Así muy parecidos son los medios masivos de comunicación: comparten esa grandeza con los grandes (son una minoría)  y las miserias las dejan ahí hasta que se conviertan en grande, para poder resaltarlas. Esta es una tremenda equivocación, porque en el mundo son muchos más los pobres (económicamente hablando) que los ricos, hay miles estudios que así lo señalan”, corroboró Tío Nan.
Mi profesor de Antropología,  Antonio Logreira, en la universidad Autónoma de Barranquilla siempre me decía que las comparaciones eran odiosas, pero siempre le insistí que para medir hay que comparar y eso es lo que mis consejeros periodísticos  están haciendo hoy.
“Un ejemplo evidente es el de Marc Anthony quien fue contratado por más de 1.300 millones de pesos por la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata e hizo su presentación en hora y media, durante el Festival Vallenato”, expresó Tío Chiro.
“Las exigencias de Marc Anthony fueron súper exageradas: pidió un piso del hotel para él solo, nadie diferente al autorizado por él podía verlo caminar en Valledupar ni en ningún otro lugar de los escenarios, exigió quitar toda la publicidad en la tarima “Colacho” Mendoza,  pidió oxigeno y un médico que estuviera a metros para que lo asistiera, prohibió que encendieran las luces en las oficinas, no tomó agua de Valledupar porque la que bebió la trajo del exterior y tampoco se bañó en la ciudad (gracia a Dios)”, refunfuñó Tío Nan.
“Ningún periodista se le podía acercar  y obligó a que le cerraran con un material negro el pasillo de ingreso a los camerinos. Además, hubo que interrumpir los concursos de piqueria y acordeonero juvenil e infantil para que este señor empezara su presentación, porque no podía esperar un minuto más”, añadió Tío Chiro.
“Tamaña desfachatez la pagaron los vallenatos. Sin embargo,  a nuestros artistas le pagan 4 y 5 millones de pesos, tocan 3 y 4 horas, llegan al escenario en carros y en buses, toman agua del valle, se enamoran aquí, caminan por los pasillos con o sin luz, se ponen encima toda clase de publicidad, los hospedan en nuestros hoteles sin aires y con abanicos, etc.”, precisó Tío Nan.
“Igual, al día siguiente como ocurrió con nuestro diario EL PILON el despliegue fue grandioso, le dedicaron una página completa, a color y destacaron a Marc Anthony sus dotes de artista con un título de “Impecable” como si todo hubiese sido tan limpio y pulcro. En cambio, a Peter Manjarrés medio lo mencionaron y a los otros artistas nuestros sólo lo registran, como si fueran simples mortales y el tal Marc nació para semilla”, aclaró Tío Chiro.
“La otra incongruencia es la del candidato Juan Manuel Santos, quien cree que con cambiar su estafeta de campaña podrá superar a Mockus quien ya se le aleja para siempre, como si la fiebre estuviera en la sabana”, denunció Tío Nan.
“Esa nueva estafeta del candidato Santos cuesta miles de millones de pesos o también compromete ministerios, embajadas y cargos con salarios de muchos millones de pesos. Mi llamado es que no nos dejemos engañar de todos los “santos”, concluyó Tío Chiro. Hasta la próxima semana.
[email protected]

Columnista
5 mayo, 2010

La ridiculez de dos mortales y los medios de comunicación

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Aquilino Cotes Zuleta

Reflexiones de Tío Chiro y Tío Nan Por: Aquilino Cotes Zuleta Transcribo las reflexiones de mis consejeros periodísticos, durante nuestra tertulia de cada semana: “Nada más ridículo que uno patrocine, aplauda y gestione las excentricidades de seres humanos para compartir sus triunfos, sus jerarquías y sus ansias de poder, como si no fueran también simples […]


Reflexiones de Tío Chiro y Tío Nan

Por: Aquilino Cotes Zuleta

Transcribo las reflexiones de mis consejeros periodísticos, durante nuestra tertulia de cada semana:
“Nada más ridículo que uno patrocine, aplauda y gestione las excentricidades de seres humanos para compartir sus triunfos, sus jerarquías y sus ansias de poder, como si no fueran también simples mortales como cualquier ser humano del planeta tierra”, expresó Tío Chiro.
“También resulta tomado de los pelos que los medios masivos de comunicación (periódicos, emisoras y televisión) hagan alarde de esos seres humanos en las informaciones que a diario registran, para incrementar sus dotes y sus fortalezas artísticas o políticas buscando propósitos comerciales y contribuyendo al ascenso de esos seres que pisan la tierra, tal vez porque no pueden pisar en otra parte,” agregó Tío Nan.
“Hay un ejemplo claro de la grandeza que sufre un buen número de artistas, músicos y políticos. Los dos primeros sumidos en un laberinto de extravagancias y los políticos en ese carácter de ser siempre el primero, el quita y pone, el que ordena y el que obtiene “todo” con su poder”, reiteró Tío Chiro.
“Así muy parecidos son los medios masivos de comunicación: comparten esa grandeza con los grandes (son una minoría)  y las miserias las dejan ahí hasta que se conviertan en grande, para poder resaltarlas. Esta es una tremenda equivocación, porque en el mundo son muchos más los pobres (económicamente hablando) que los ricos, hay miles estudios que así lo señalan”, corroboró Tío Nan.
Mi profesor de Antropología,  Antonio Logreira, en la universidad Autónoma de Barranquilla siempre me decía que las comparaciones eran odiosas, pero siempre le insistí que para medir hay que comparar y eso es lo que mis consejeros periodísticos  están haciendo hoy.
“Un ejemplo evidente es el de Marc Anthony quien fue contratado por más de 1.300 millones de pesos por la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata e hizo su presentación en hora y media, durante el Festival Vallenato”, expresó Tío Chiro.
“Las exigencias de Marc Anthony fueron súper exageradas: pidió un piso del hotel para él solo, nadie diferente al autorizado por él podía verlo caminar en Valledupar ni en ningún otro lugar de los escenarios, exigió quitar toda la publicidad en la tarima “Colacho” Mendoza,  pidió oxigeno y un médico que estuviera a metros para que lo asistiera, prohibió que encendieran las luces en las oficinas, no tomó agua de Valledupar porque la que bebió la trajo del exterior y tampoco se bañó en la ciudad (gracia a Dios)”, refunfuñó Tío Nan.
“Ningún periodista se le podía acercar  y obligó a que le cerraran con un material negro el pasillo de ingreso a los camerinos. Además, hubo que interrumpir los concursos de piqueria y acordeonero juvenil e infantil para que este señor empezara su presentación, porque no podía esperar un minuto más”, añadió Tío Chiro.
“Tamaña desfachatez la pagaron los vallenatos. Sin embargo,  a nuestros artistas le pagan 4 y 5 millones de pesos, tocan 3 y 4 horas, llegan al escenario en carros y en buses, toman agua del valle, se enamoran aquí, caminan por los pasillos con o sin luz, se ponen encima toda clase de publicidad, los hospedan en nuestros hoteles sin aires y con abanicos, etc.”, precisó Tío Nan.
“Igual, al día siguiente como ocurrió con nuestro diario EL PILON el despliegue fue grandioso, le dedicaron una página completa, a color y destacaron a Marc Anthony sus dotes de artista con un título de “Impecable” como si todo hubiese sido tan limpio y pulcro. En cambio, a Peter Manjarrés medio lo mencionaron y a los otros artistas nuestros sólo lo registran, como si fueran simples mortales y el tal Marc nació para semilla”, aclaró Tío Chiro.
“La otra incongruencia es la del candidato Juan Manuel Santos, quien cree que con cambiar su estafeta de campaña podrá superar a Mockus quien ya se le aleja para siempre, como si la fiebre estuviera en la sabana”, denunció Tío Nan.
“Esa nueva estafeta del candidato Santos cuesta miles de millones de pesos o también compromete ministerios, embajadas y cargos con salarios de muchos millones de pesos. Mi llamado es que no nos dejemos engañar de todos los “santos”, concluyó Tío Chiro. Hasta la próxima semana.
[email protected]