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Columnista - 29 abril, 2010

La Región Caribe, ahora o nunca

Por: Gustavo Cotes Medina Dos millones quinientos dos mil votos por la autonomía de la Región Caribe, el pasado 14 de Marzo, es un indicador muy importante de la expresión de voluntades y de acciones colectivas de los costeños para fortalecer nuestra Región y  un mandato obligado para alejarla de los últimos lugares en competitividad, […]

Por: Gustavo Cotes Medina

Dos millones quinientos dos mil votos por la autonomía de la Región Caribe, el pasado 14 de Marzo, es un indicador muy importante de la expresión de voluntades y de acciones colectivas de los costeños para fortalecer nuestra Región y  un mandato obligado para alejarla de los últimos lugares en competitividad, en población con necesidades básicas insatisfechas, mortalidad infantil, desnutrición crónica, problemas de hambre e inseguridad alimentaria.
En fortaleza económica las ciudades de Valledupar, Sincelejo, Santa Marta, Riohacha y Montería, están muy rezagadas a nivel nacional. “La deuda pública, el déficit fiscal, el desequilibrio entre ingresos y gastos confirman que el Caribe, como región, está en bancarrota”. Se tambalea en lo económico y lo social con una gran dependencia de las transferencias nacionales.
Pero el Caribe ya se pronunció, estamos encontrando el norte para empezar a corregir las grandes diferencias y recuperar el tiempo perdido en crecimiento y desarrollo. Ahora tenemos metas más altas, pero solo estamos ubicados en el punto de partida. La nueva bancada del Congreso y los candidatos a la Presidencia de la República deben asumir el compromiso serio de impulsar la aprobación de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial y la creación de las Regiones Administrativas y de Planificación Territorial.
Esta tarea dispendiosa y difícil es un reto para que nuestros gobernantes muestren su liderazgo, talante, capacidad de convencer y legislar. A manera de referencia, la ley de Ordenamiento Territorial ha tenido 18 intentos de aprobación en el Congreso de la República, pero debemos ser positivos: ¡si hay voluntad, hay caminos!!
En estas luchas de Autonomía Regional la historia  muestra que los caribeños hemos sido intermitentes, como las luciérnagas. Tenemos que superar esa tendencia con el convencimiento que llegamos a la edad de ponernos los pantalones largos: ¡Es ahora o nunca!
La Autonomía Regional es una alternativa de desarrollo válida y una forma de gobierno avanzada en países como España, Francia,  Italia y Alemania. En Colombia se requiere que las Regiones dispongan de un Fondo de Compensación que ayude a equilibrar las disparidades fiscales y se necesitan proyectos estratégicos comunes de  impacto Regional con inversión pública y privada a gran escala.
Se puede afirmar sin exagerar demasiado “que el Caribe Colombiano es una Región rica habitada por gente pobre y necesitada”. Nuestro compromiso es lograr que esto cambie para que todo no siga igual. El potencial humano, minero, agrícola, turístico, pesquero e industrial, serán puntos de apoyo reales para nuestro desarrollo.
El destino de la Autonomía Regional necesita decisiones políticas de fondo. Le llegó la hora del compromiso a la representación Costeña ante el Congreso Nacional y a los candidatos Presidenciales. ¡Nueve millones seiscientos mil costeños los estaremos observando y apoyando con ojos de interventores! pero reiteramos la confianza en Ustedes como primer requisito para las grandes conquistas. Solo pedimos que sepan colocar el deber y la dignidad antes que nada.
Tenemos que ser creativos y coherentes en lo jurídico, en lo económico y en lo político para que la Región Caribe mejore su nivel de vida con salud, seguridad, empleo y educación con calidad.
¡La Región Caribe representa un abanico abierto de oportunidades… para todos!

[email protected]

Columnista
29 abril, 2010

La Región Caribe, ahora o nunca

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Gustavo Cotez Medina

Por: Gustavo Cotes Medina Dos millones quinientos dos mil votos por la autonomía de la Región Caribe, el pasado 14 de Marzo, es un indicador muy importante de la expresión de voluntades y de acciones colectivas de los costeños para fortalecer nuestra Región y  un mandato obligado para alejarla de los últimos lugares en competitividad, […]


Por: Gustavo Cotes Medina

Dos millones quinientos dos mil votos por la autonomía de la Región Caribe, el pasado 14 de Marzo, es un indicador muy importante de la expresión de voluntades y de acciones colectivas de los costeños para fortalecer nuestra Región y  un mandato obligado para alejarla de los últimos lugares en competitividad, en población con necesidades básicas insatisfechas, mortalidad infantil, desnutrición crónica, problemas de hambre e inseguridad alimentaria.
En fortaleza económica las ciudades de Valledupar, Sincelejo, Santa Marta, Riohacha y Montería, están muy rezagadas a nivel nacional. “La deuda pública, el déficit fiscal, el desequilibrio entre ingresos y gastos confirman que el Caribe, como región, está en bancarrota”. Se tambalea en lo económico y lo social con una gran dependencia de las transferencias nacionales.
Pero el Caribe ya se pronunció, estamos encontrando el norte para empezar a corregir las grandes diferencias y recuperar el tiempo perdido en crecimiento y desarrollo. Ahora tenemos metas más altas, pero solo estamos ubicados en el punto de partida. La nueva bancada del Congreso y los candidatos a la Presidencia de la República deben asumir el compromiso serio de impulsar la aprobación de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial y la creación de las Regiones Administrativas y de Planificación Territorial.
Esta tarea dispendiosa y difícil es un reto para que nuestros gobernantes muestren su liderazgo, talante, capacidad de convencer y legislar. A manera de referencia, la ley de Ordenamiento Territorial ha tenido 18 intentos de aprobación en el Congreso de la República, pero debemos ser positivos: ¡si hay voluntad, hay caminos!!
En estas luchas de Autonomía Regional la historia  muestra que los caribeños hemos sido intermitentes, como las luciérnagas. Tenemos que superar esa tendencia con el convencimiento que llegamos a la edad de ponernos los pantalones largos: ¡Es ahora o nunca!
La Autonomía Regional es una alternativa de desarrollo válida y una forma de gobierno avanzada en países como España, Francia,  Italia y Alemania. En Colombia se requiere que las Regiones dispongan de un Fondo de Compensación que ayude a equilibrar las disparidades fiscales y se necesitan proyectos estratégicos comunes de  impacto Regional con inversión pública y privada a gran escala.
Se puede afirmar sin exagerar demasiado “que el Caribe Colombiano es una Región rica habitada por gente pobre y necesitada”. Nuestro compromiso es lograr que esto cambie para que todo no siga igual. El potencial humano, minero, agrícola, turístico, pesquero e industrial, serán puntos de apoyo reales para nuestro desarrollo.
El destino de la Autonomía Regional necesita decisiones políticas de fondo. Le llegó la hora del compromiso a la representación Costeña ante el Congreso Nacional y a los candidatos Presidenciales. ¡Nueve millones seiscientos mil costeños los estaremos observando y apoyando con ojos de interventores! pero reiteramos la confianza en Ustedes como primer requisito para las grandes conquistas. Solo pedimos que sepan colocar el deber y la dignidad antes que nada.
Tenemos que ser creativos y coherentes en lo jurídico, en lo económico y en lo político para que la Región Caribe mejore su nivel de vida con salud, seguridad, empleo y educación con calidad.
¡La Región Caribe representa un abanico abierto de oportunidades… para todos!

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