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Editorial - 6 junio, 2024

La picardía folclórica de Poncho vive, en la pluma de Julio Oñate

Tras el desarrollo del conversatorio ‘Las triquiñuelas de Zuleta’, en el marco de la programación de la Feria del Libro, FELVA 2024, quedó demostrado que el folclor vallenato, pese a todas las innovaciones y nuevas tendencia aún mantiene vigente ese ingrediente de picardía y jocosidad que desde sus inicios ha caracterizado a este género musical.

Tras el desarrollo del conversatorio ‘Las triquiñuelas de Zuleta’, en el marco de la programación de la Feria del Libro, FELVA 2024, quedó demostrado que el folclor vallenato, pese a todas las innovaciones y nuevas tendencia aún mantiene vigente ese ingrediente de picardía y jocosidad que desde sus inicios ha caracterizado a este género musical.

El conversatorio fue un recorrido por las distintas etapas de la vida del reconocido cantante y compositor Tomás Alfonso ‘Poncho’ Zuleta Díaz, pero con énfasis en el anecdotario picaresco que el periodista y escritor Julio Oñate Martínez recopiló en su libro ‘Las triquiñuelas de Zuleta’.         

Allí, en presencia del mismo protagonista de la historia, se revivieron muchas circunstancias de la época tradicional de la música vallenata y que, gracias a esa chispa de ‘Poncho’, capaz de resolver los más grandes entuertos, quedaron registradas para siempre en la historia de este folclor vallenato.

Esos registros históricos le siguen dando vida a la esencia y matriz del folclor vallenato que el maestro ‘Poncho Zuleta supo trascender de forma paralela a la magia de su canto y sus composiciones.

En medio de un público que no dejaba de reír frente a las peculiares ocurrencias de ‘Poncho Zuleta, una vez más se hizo evidente que Tomás Alfonso no es solo un músico, él es un narrador de historias. Detrás de sus cantos hay muchos relatos que nos transportan a esas épocas y pueblos tradicionales, con sus propias alegrías y tristezas. En esos cuentos también sale a relucir el verdadero sentido de la amistad, de esa que es capaz de perdonar hasta lo impensable.

En ese sentido, los amigos y socios de ‘Poncho’ le perdonaron y le siguen perdonando sus triquiñuelas, todo ello debido a la grandeza folclórica que encierra su personalidad, esa misma que el público en general le valora y agradece por hacer de esta música un género único y apasionante.

 En síntesis, la música y las anécdotas de ‘Poncho’ constituyen un puente entre el pasado y el presente, entre lo rural y lo urbano, entre lo cotidiano y lo trascendental.

Lo que distingue a Poncho Zuleta va más allá de su destreza vocal, es su capacidad para infundir en cada situación una dosis de jocosidad y picardía que hacen mirar la vida de una manera distinta, siendo ese uno de los aportes más importantes de nuestro folclor a este mundo lleno de adversidades y dificultades.

Es por ello que las ocurrencias de ‘Poncho’ terminan convertidas en pícaros cuentos de abuelos, llenos de doble sentido y humor criollo, que nos invitan a reír, a reflexionar y a celebrar la vida en todas sus facetas.

La chispa folclórica de ‘Poncho’ Zuleta es un aspecto que trasciende fronteras y generaciones, constituyéndose así en un embajador de la alegría colombiana. Su legado debe perdurar en el tiempo para el bien de nuestro folclor vallenato. Que siga sonando su canto, que sigan resonando sus letras, porque mientras exista ‘Poncho’ Zuleta, la música vallenata estará viva siempre.

No se puede terminar este editorial sin reconocer la trascendental contribución de Julio Oñate Martínez, como compositor, folclórologo, periodista, que además combina las condiciones excelsas de escritor y orador. Con sus letras nos ha dejado más de una decena de importantes publicaciones y como expositor en todo tipo de escenarios cientos de conferencias e intervenciones radiales. 

Editorial
6 junio, 2024

La picardía folclórica de Poncho vive, en la pluma de Julio Oñate

Tras el desarrollo del conversatorio ‘Las triquiñuelas de Zuleta’, en el marco de la programación de la Feria del Libro, FELVA 2024, quedó demostrado que el folclor vallenato, pese a todas las innovaciones y nuevas tendencia aún mantiene vigente ese ingrediente de picardía y jocosidad que desde sus inicios ha caracterizado a este género musical.


Tras el desarrollo del conversatorio ‘Las triquiñuelas de Zuleta’, en el marco de la programación de la Feria del Libro, FELVA 2024, quedó demostrado que el folclor vallenato, pese a todas las innovaciones y nuevas tendencia aún mantiene vigente ese ingrediente de picardía y jocosidad que desde sus inicios ha caracterizado a este género musical.

El conversatorio fue un recorrido por las distintas etapas de la vida del reconocido cantante y compositor Tomás Alfonso ‘Poncho’ Zuleta Díaz, pero con énfasis en el anecdotario picaresco que el periodista y escritor Julio Oñate Martínez recopiló en su libro ‘Las triquiñuelas de Zuleta’.         

Allí, en presencia del mismo protagonista de la historia, se revivieron muchas circunstancias de la época tradicional de la música vallenata y que, gracias a esa chispa de ‘Poncho’, capaz de resolver los más grandes entuertos, quedaron registradas para siempre en la historia de este folclor vallenato.

Esos registros históricos le siguen dando vida a la esencia y matriz del folclor vallenato que el maestro ‘Poncho Zuleta supo trascender de forma paralela a la magia de su canto y sus composiciones.

En medio de un público que no dejaba de reír frente a las peculiares ocurrencias de ‘Poncho Zuleta, una vez más se hizo evidente que Tomás Alfonso no es solo un músico, él es un narrador de historias. Detrás de sus cantos hay muchos relatos que nos transportan a esas épocas y pueblos tradicionales, con sus propias alegrías y tristezas. En esos cuentos también sale a relucir el verdadero sentido de la amistad, de esa que es capaz de perdonar hasta lo impensable.

En ese sentido, los amigos y socios de ‘Poncho’ le perdonaron y le siguen perdonando sus triquiñuelas, todo ello debido a la grandeza folclórica que encierra su personalidad, esa misma que el público en general le valora y agradece por hacer de esta música un género único y apasionante.

 En síntesis, la música y las anécdotas de ‘Poncho’ constituyen un puente entre el pasado y el presente, entre lo rural y lo urbano, entre lo cotidiano y lo trascendental.

Lo que distingue a Poncho Zuleta va más allá de su destreza vocal, es su capacidad para infundir en cada situación una dosis de jocosidad y picardía que hacen mirar la vida de una manera distinta, siendo ese uno de los aportes más importantes de nuestro folclor a este mundo lleno de adversidades y dificultades.

Es por ello que las ocurrencias de ‘Poncho’ terminan convertidas en pícaros cuentos de abuelos, llenos de doble sentido y humor criollo, que nos invitan a reír, a reflexionar y a celebrar la vida en todas sus facetas.

La chispa folclórica de ‘Poncho’ Zuleta es un aspecto que trasciende fronteras y generaciones, constituyéndose así en un embajador de la alegría colombiana. Su legado debe perdurar en el tiempo para el bien de nuestro folclor vallenato. Que siga sonando su canto, que sigan resonando sus letras, porque mientras exista ‘Poncho’ Zuleta, la música vallenata estará viva siempre.

No se puede terminar este editorial sin reconocer la trascendental contribución de Julio Oñate Martínez, como compositor, folclórologo, periodista, que además combina las condiciones excelsas de escritor y orador. Con sus letras nos ha dejado más de una decena de importantes publicaciones y como expositor en todo tipo de escenarios cientos de conferencias e intervenciones radiales.