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Editorial - 22 septiembre, 2022

La ministra Susana Muhamad en el Cesar

Pisó tierra la ministra de Medio Ambiente, Susana Muhamad. Su visita, oficial y de intenso trabajo, fue oportuna y trascendental. Mostrando reconocida experiencia, observó la naturaleza, los ríos, las minas y escuchó a la población, relacionada con el impacto y aprovechamiento de los recursos naturales, de los hídricos y del subsuelo minero. Se reunió con […]

Pisó tierra la ministra de Medio Ambiente, Susana Muhamad. Su visita, oficial y de intenso trabajo, fue oportuna y trascendental. Mostrando reconocida experiencia, observó la naturaleza, los ríos, las minas y escuchó a la población, relacionada con el impacto y aprovechamiento de los recursos naturales, de los hídricos y del subsuelo minero.

Se reunió con las comunidades en Valledupar y en municipios mineros y también lo hizo con las más grandes empresas mineras y sus trabajadores.

Vio el Guatapurí, puso el oído a sus quejosas aguas y a las voces de líderes y colectivos ambientales. Caminó a Boquerón, el pequeño y resiliente corregimiento de La Jagua de Ibirico, que iba a ser trasladado, razón por la que no recibió ningún tipo de inversión pública ni privada sumiéndose en la pobreza, pero que, pasada más de una década, después de favorables y sobrevinientes mediciones de emisiones de partículas el ANLA decidió no reasentar. Ahora, después de la formulación de un plan social para saldar esa deuda social, se prevé una significativa inversión del municipio y las empresas mineras.

Un aspecto crucial de su visita, en la que se hizo acompañar de Corpocesar y siempre del nuevo director de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales, ANLA, Rodrigo Negrete, fue la evaluación de cumplimiento de los compromisos de las empresas mineras del carbón, para lo que ordenó a la entidad un estudio y análisis de seguimiento y control de modo que se hará una reunión de cara a la comunidad para informar de su ejecución.

Fue clara Muhamad al declarar públicamente que no es una ministra anti minera, pero que sí censura la minería ilegal y mal llevada, liberándose con sensatez de todo prejuicio sobre el sector. Impulsando sí la imperiosa y necesaria transición energética hacia la generación eléctrica limpia y renovable.

Se mostró amiga del diálogo y de llegar a acuerdos, – reconoció el trabajo que se viene adelantando dentro del ‘Diálogo Improbable del Corredor Minero’ -, dejando la idea de que está en capacidad su ministerio de ponerse en los zapatos de todos, aunque no se tengan los mismos pensamientos.

También abordó el asunto de la renuncia de Prodeco a sus áreas de explotación y el futuro de estas- que dijo decidirá la cartera de minas- planteando las alternativas de que queden sin reemplazo o que se exploten de forma más participativa socialmente, con esquemas de asociatividad, hasta las de autogestión de las minas por los trabajadores y comunidades del entorno. Escuchó que buena parte de la población quiere que se reactive esa producción mineral por razones de empleos y generación de ingresos públicos y privados.

Finalmente llamó a estar atentos a los Diálogos Regionales Vinculantes a celebrarse a partir del 4 de octubre y enriquecer con las aspiraciones y proyectos regionales el Plan Nacional de Desarrollo. Buena visita, buena impresión nos dejó la ministra.