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Columnista - 17 febrero, 2010

La investigación y la opinión con objetividad

Por: Luis Elquis Diaz El pasado 9 de Febrero, el gremio de periodistas colombianos conmemoró un año más de su loable labor: tienen como naturaleza mantener informados a los colombianos. La investigación es un principio inherente de la profesión del periodista; este es el elemento esencial que sintetiza la información como objeto final de un […]

Por: Luis Elquis Diaz
El pasado 9 de Febrero, el gremio de periodistas colombianos conmemoró un año más de su loable labor: tienen como naturaleza mantener informados a los colombianos. La investigación es un principio inherente de la profesión del periodista; este es el elemento esencial que sintetiza la información como objeto final de un trabajo decidido arriesgado, y en muchas ocasiones censurado. Censurado no obstante de estar respaldado por nuestra Constitución Política, la cual en su artículo 20 establece: “se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación. Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura”. Sin embargo, porque está establecido no significa que a través de esta actividad, que también es denominada como el poder tras bambalinas, arguyan que pueden actuar irrespetando, calumniando y menos desinformando, pues estas acciones también son punibles.
Los colombianos le debemos a la investigación periodística la razón de estar informados, para que a partir de allí podamos discernir y comprender las realidades, económicas, políticas, sociales y culturales de la sociedad colombiana. Desafortunadamente, la celebración del Día del Periodista coincidió con el cese del proceso de circulación semanal de la Revista Cambio, luego de 17 años de publicación ininterrumpida. Pese a que continuará con su circulación mensual, no obstante dejará de ser la misma, pues ese pulso de investigación y denuncia desaparecerá de su editorial. Los dueños de la revista, el Grupo Planeta, sostienen que esta clausura es consecuencia del mal momento económico; sin embargo, las razones son otras, pues el Grupo Planeta se encuentra en el proceso de licitación para el tercer canal en Colombia. De manera que las múltiples investigaciones periodísticas que la Revista Cambio efectuó, serán a partir de entonces historia del pasado. La mordaza que ahora tiene la Revista Cambio es desde luego una disimulada infracción del artículo 20 de la Carta Política, no al mejor estilo del señor Hugo Chávez, pero con el mismo objeto justificada por una perspectiva de negocios. El estado requiere constituirse en un libro abierto y disponible  para evitar la anarquía, es por ello que el Barón de Montesquieu, antes de la Revolución Francesa en su obra El Espíritu de las Leyes, propuso desconcentrar el poder en tres funciones básicas y  ejercerlas con organismos independientes entre sí, como una manera de evitar el abuso que se presentaban en funciones unipersonales. Nuestro país en cada momento necesita de amplias difusiones en los procesos desarrollados en nuestras instituciones, para que el pueblo no ignore los sucesos en los que está inmerso. Esta misión es competencia de los medios masivos de Comunicación. La labor periodística que investiga, informa y también denuncia, debe tener un comportamiento desligado de los linderos del poder para evitar polarizaciones y conflictos de intereses. Comunicar bajos los efectos de la denuncia, le ha costado al gremio de los periodistas muchas pérdidas humanas. Pese a ello, estos mártires se constituyen en el argumento que no deja fenecer el espíritu periodístico. ¿Cuál sería la suerte de los pueblos frente al funcionamiento del ordenamiento estatal, sin la existencia de una estructura independiente, la cual debe permanecer como argumento de normal funcionamiento? ¿Cuál sería la suerte de los pueblos que abatidos por las dificultades de acceso a la educación, también estarían privados de las posibilidades que brinda la información?   La actitud de investigación, información y de denuncia para respaldar el esclarecimiento de las situaciones diarias del país, no serán entonces parte del andamiaje periodístico de la Revista Cambio. Sin embargo, las razones económicas esgrimidas por esta empresa privada causante de esta metamorfosis, no tienen nada que ver con la labor encomiable y prestigiosa de los periodistas colombianos.
[email protected]

Columnista
17 febrero, 2010

La investigación y la opinión con objetividad

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Luis Elquis Diaz

Por: Luis Elquis Diaz El pasado 9 de Febrero, el gremio de periodistas colombianos conmemoró un año más de su loable labor: tienen como naturaleza mantener informados a los colombianos. La investigación es un principio inherente de la profesión del periodista; este es el elemento esencial que sintetiza la información como objeto final de un […]


Por: Luis Elquis Diaz
El pasado 9 de Febrero, el gremio de periodistas colombianos conmemoró un año más de su loable labor: tienen como naturaleza mantener informados a los colombianos. La investigación es un principio inherente de la profesión del periodista; este es el elemento esencial que sintetiza la información como objeto final de un trabajo decidido arriesgado, y en muchas ocasiones censurado. Censurado no obstante de estar respaldado por nuestra Constitución Política, la cual en su artículo 20 establece: “se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación. Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura”. Sin embargo, porque está establecido no significa que a través de esta actividad, que también es denominada como el poder tras bambalinas, arguyan que pueden actuar irrespetando, calumniando y menos desinformando, pues estas acciones también son punibles.
Los colombianos le debemos a la investigación periodística la razón de estar informados, para que a partir de allí podamos discernir y comprender las realidades, económicas, políticas, sociales y culturales de la sociedad colombiana. Desafortunadamente, la celebración del Día del Periodista coincidió con el cese del proceso de circulación semanal de la Revista Cambio, luego de 17 años de publicación ininterrumpida. Pese a que continuará con su circulación mensual, no obstante dejará de ser la misma, pues ese pulso de investigación y denuncia desaparecerá de su editorial. Los dueños de la revista, el Grupo Planeta, sostienen que esta clausura es consecuencia del mal momento económico; sin embargo, las razones son otras, pues el Grupo Planeta se encuentra en el proceso de licitación para el tercer canal en Colombia. De manera que las múltiples investigaciones periodísticas que la Revista Cambio efectuó, serán a partir de entonces historia del pasado. La mordaza que ahora tiene la Revista Cambio es desde luego una disimulada infracción del artículo 20 de la Carta Política, no al mejor estilo del señor Hugo Chávez, pero con el mismo objeto justificada por una perspectiva de negocios. El estado requiere constituirse en un libro abierto y disponible  para evitar la anarquía, es por ello que el Barón de Montesquieu, antes de la Revolución Francesa en su obra El Espíritu de las Leyes, propuso desconcentrar el poder en tres funciones básicas y  ejercerlas con organismos independientes entre sí, como una manera de evitar el abuso que se presentaban en funciones unipersonales. Nuestro país en cada momento necesita de amplias difusiones en los procesos desarrollados en nuestras instituciones, para que el pueblo no ignore los sucesos en los que está inmerso. Esta misión es competencia de los medios masivos de Comunicación. La labor periodística que investiga, informa y también denuncia, debe tener un comportamiento desligado de los linderos del poder para evitar polarizaciones y conflictos de intereses. Comunicar bajos los efectos de la denuncia, le ha costado al gremio de los periodistas muchas pérdidas humanas. Pese a ello, estos mártires se constituyen en el argumento que no deja fenecer el espíritu periodístico. ¿Cuál sería la suerte de los pueblos frente al funcionamiento del ordenamiento estatal, sin la existencia de una estructura independiente, la cual debe permanecer como argumento de normal funcionamiento? ¿Cuál sería la suerte de los pueblos que abatidos por las dificultades de acceso a la educación, también estarían privados de las posibilidades que brinda la información?   La actitud de investigación, información y de denuncia para respaldar el esclarecimiento de las situaciones diarias del país, no serán entonces parte del andamiaje periodístico de la Revista Cambio. Sin embargo, las razones económicas esgrimidas por esta empresa privada causante de esta metamorfosis, no tienen nada que ver con la labor encomiable y prestigiosa de los periodistas colombianos.
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