La sequía que azota al norte del departamento desde hace varios meses y las fuertes lluvias que se han presentado en el sur de La Guajira, en los últimos días, tienen a esta zona del país, en emergencia. En estos momentos el departamento sufre los dos extremos por efectos del mal clima; mientras en el norte se mueren animales y la población padece por falta de agua, en municipios como Villanueva, el Molino, Distracción y Fonseca, el invierno con vientos huracanados, ha destechado varias viviendas y ha dejado damnificadas a varias familias.
Por el padecimiento a raíz de la sequía, que ha sido tema central de todos los medios de comunicación del país, en estos días, el gobierno nacional, entidades descentralizadas y demás sectores de la sociedad colombiana, no han escatimado esfuerzos para enviar ayudas a La Guajira, entre las que se encuentran millones de litros de agua, toneladas de ayudas humanitaria para la población y alimentos para el ganado, además del anuncio del presidente de la República, de la terminación de la represa del Ranchería y la excavación de 100 pozos profundos para garantizar el suministro de agua.






