Las acusaciones del candidato presidencial Abelardo de la Espriella sobre presuntos compradores de votos desataron una fuerte controversia política en La Guajira, luego de que varios dirigentes salieran a rechazar los señalamientos y a defender la legitimidad de sus campañas.
El debate surgió a partir de un comunicado en el que el aspirante pidió a las autoridades vigilar a personas y estructuras políticas que, según él, podrían estar vinculadas con prácticas irregulares en campaña, lo que fue interpretado por sus contradictores como un acto de estigmatización sin pruebas.
En respuesta, la senadora Martha Peralta, el diputado Luis Fernando Lobo y la senadora Johana Osorio defendieron sus trayectorias, negaron cualquier vínculo con la compra de votos y anunciaron que responderán política y jurídicamente a lo que califican como afirmaciones infundadas.






