Drummond, una de las principales empresas del sector carbonífero colombiano, mantiene un peso significativo en el mercado laboral de la Región Caribe; de sus 5.158 empleados directos, gran parte proviene y vive en los departamentos donde opera, lo que refuerza su influencia económica y social en Cesar y Magdalena.
En un momento en que la generación de empleo formal es un desafío para muchas zonas del país, Drummond aparece como un actor clave en el norte colombiano. La compañía concentra operaciones mineras y portuarias en Cesar y Magdalena, y sus cifras laborales muestran una marcada preferencia por contratar mano de obra local, un factor que incide directamente en la dinámica económica de municipios que dependen de la actividad extractiva.
Drummond confirmó cuántos de sus trabajadores son del Cesar y la cifra impacta
¿Cuántos trabajadores directos tiene Drummond?
La empresa emplea directamente a 5.158 trabajadores, y cerca del 70% de ellos son oriundos de Cesar y Magdalena, las zonas donde se concentran sus actividades productivas. Ese perfil territorial evidencia cómo la compañía recurre al talento local para cubrir puestos clave en extracción, logística y servicios portuarios.
El 78% de esos empleados directos residen en Cesar y Magdalena, lo que multiplica el efecto económico en las comunidades aledañas; además, el 88% nació en la Costa Atlántica, un dato que subraya el vínculo entre la empresa y la región donde opera.
Qué buscan Drummond en un trabajador
La compañía valora competencias personales por encima de la mera acumulación de títulos: integridad, honestidad, responsabilidad, trabajo en equipo y una marcada orientación a la seguridad son criterios determinantes. La disposición para aprender y la apertura a la formación interna son especialmente valoradas, lo que permite a personas con menos experiencia acceder a puestos operativos y avanzar mediante programas de capacitación técnica.
La presencia de Drummond refleja una fuerza laboral tan localizada puede representar oportunidades para el desarrollo regional, pero también plantea retos: la dependencia económica de actividades extractivas exige estrategias de diversificación y planes de formación que trasciendan el empleo directo.







