La violencia volvió a golpear a Valledupar durante la misma semana, con dos atentados armados registrados en sectores opuestos de la ciudad. Uno de los casos dejó como saldo la muerte de un hombre en el barrio Emmanuel, mientras que otro ciudadano permanece bajo pronóstico reservado tras ser atacado en La Esperanza.
Uno de estos casos se presentó en el barrio Emmanuel, al sur de la capital del Cesar, donde fue víctima de un ataque armado Oswaldo Martínez Ariza. De acuerdo con la información preliminar, el hombre fue interceptado por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta Boxer negra, quienes, sin mediar palabra, le dispararon y huyeron del lugar.
Martínez Ariza fue auxiliado y trasladado inicialmente al Hospital Eduardo Arredondo Daza, sede San Martín, con tres impactos de arma de fuego en la región occipital. Debido a la gravedad de las heridas fue remitido a la Clínica Pediátrica Simón Bolívar, donde permaneció varias horas bajo estricta observación médica. Sin embargo, pese a los esfuerzos del personal de salud, se confirmó su fallecimiento.
La Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) asumió las labores investigativas para esclarecer las circunstancias de modo, tiempo y lugar en que ocurrió el crimen. Las autoridades adelantan análisis de cámaras de seguridad y recolección de testimonios para identificar y capturar a los responsables.
Días antes, en el barrio La Esperanza, al norte de la ciudad, se registró otro atentado que dejó gravemente herido a Ulfran Alexi Rubio Lima, de 53 años y natural de Barrancabermeja.
El ataque ocurrió en la carrera 19D número 6C-39. Según el reporte oficial, la víctima recibió cinco impactos de arma de fuego en diferentes partes del cuerpo: pómulo derecho, tórax pectoral anterior izquierdo, muslo izquierdo, cadera izquierda y un roce en el abdomen. Fue trasladado por particulares a la Clínica Erasmo, donde ingresó hacia las 4:40 de la tarde.
El parte médico indicó que la lesión de mayor complejidad es la ubicada en el tórax, ya que compromete órganos vitales, por lo que su estado de salud es delicado y permanece con pronóstico reservado bajo vigilancia especializada. Las demás heridas no son consideradas de gravedad y evolucionan de manera estable.
En este caso, unidades de la Policía Nacional acordonaron la zona y, en coordinación con el CTI y la Fiscalía General de la Nación, adelantan las investigaciones correspondientes. El análisis de cámaras de seguridad del sector se perfila como pieza clave para lograr la identificación de los autores.
Ambos hechos, ocurridos con pocos días de diferencia, generan preocupación entre los habitantes de la capital del Cesar, mientras las autoridades trabajan para determinar si existen conexiones entre los casos o si se trata de hechos aislados dentro de la dinámica criminal que afecta a la ciudad.







