La muerte de Keyla Manotas Arce, en un accidente de tránsito ocurrido en la madrugada de este Viernes Santo en la calle 44 con carrera 28 de Valledupar, no solo deja interrogantes sobre las causas del siniestro, sino un profundo vacío entre quienes la conocieron en vida.
Keyla, de 40 años, era ampliamente reconocida en su sector por su trabajo diario en la venta de buñuelos y avena en el callejón de Pedro Rizo, donde se ganaba la vida con esfuerzo y dedicación. Vecinos y clientes habituales la describen como una mujer amable, servicial y “una elegancia de persona”, como la recuerdan allegados tras conocer la trágica noticia.
Madre de tres hijos, su fallecimiento ha generado conmoción entre familiares y conocidos, quienes hoy lamentan la pérdida de una mujer luchadora que sacaba adelante a su hogar. De acuerdo con versiones cercanas, también tenía dos hijos que residían fuera de la ciudad, uno de ellos en Suiza, quien incluso le había propuesto viajar para reunirse con él en ese país.









