En un departamento donde los accidentes de tránsito siguen dejando huellas dolorosas, las autoridades decidieron salir del discurso y llevar el mensaje directamente a las calles. En Valledupar y otros puntos estratégicos del Cesar, la Policía intensificó operativos pedagógicos con un objetivo claro: evitar más tragedias en las vías.
La estrategia, liderada por la Seccional de Tránsito y Transporte del Departamento de Policía Cesar, se tomó terminales, corredores viales y zonas de alto flujo vehicular, donde conductores, pasajeros y peatones fueron abordados con un mensaje directo: la imprudencia sigue costando vidas.
El comandante del departamento, el coronel William Javier Morales Vargas, fue enfático en señalar que ya no hay margen para la indiferencia ciudadana frente a la seguridad vial. Según indicó, cada decisión tomada frente al volante puede marcar la diferencia entre llegar a casa o convertirse en una estadística más.
Durante estas jornadas, al menos 65 ciudadanos recibieron orientación directa en temas clave que siguen siendo ignorados por muchos en carretera. El uso del cinturón de seguridad, evitar distracciones como el celular, respetar los límites de velocidad y el uso adecuado del casco en motociclistas, siguen encabezando la lista de incumplimientos que más preocupan a las autoridades.
Aunque el enfoque de la intervención es preventivo, el trasfondo es contundente: reducir la siniestralidad en un territorio donde los accidentes no dan tregua. La presencia policial en las vías, más allá del control, busca generar conciencia en medio de una problemática que sigue cobrando vidas silenciosamente.
La consigna es clara y sin rodeos: no hay excusas cuando se trata de la vida. En las carreteras del Cesar, cada decisión cuenta.







