La ola de inseguridad que azota a la capital del Cesar tocó de cerca a esta casa editorial la mañana de este martes 19 de mayo. El reportero gráfico de EL PILÓN, Said Armenta, fue víctima de un atraco a mano armada mientras cumplía con su labor periodística en las inmediaciones del Mercado Público de Valledupar.
El hecho se registró en momentos en que Armenta, quien también es comunicador social egresado de la Universidad de Santander (UDES), realizaba el registro fotográfico de la cotidianidad de este populoso sector comercial para las páginas del diario.
Según el relato entregado por el afectado a las autoridades, fue abordado por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta. El parrillero lo intimidó con un arma de fuego y, bajo amenazas de muerte, lo obligó a entregar su herramienta de trabajo: una cámara fotográfica profesional marca Nikon D5300, un equipo cuyo valor comercial se aproxima a los tres millones de pesos.
“Quedé en ‘shock’, me amenazaron directamente y me arrebataron mi elemento de trabajo”, manifestó consternado el reportero, quien tras el suceso se dirigió a instaurar la respectiva denuncia penal.
Este nuevo hecho delictivo contra la prensa ha encendido las alarmas en el gremio de comunicadores de la región y aumenta la preocupación generalizada de la ciudadanía ante la falta de garantías de seguridad en puntos neurálgicos de Valledupar.
Al cierre de esta edición, la Policía Metropolitana de Valledupar informó que ya inició las investigaciones correspondientes y se encuentra recopilando material de cámaras de seguridad de la zona para identificar a los delincuentes, capturarlos y lograr la recuperación del equipo fotográfico hurtado.







