Luego de permanecer más de 90 días en cautiverio, el transportador Jairo Adelso Aparicio Reyes, de 31 años, recuperó su libertad este domingo en la convulsionada región del Catatumbo, en un hecho que devuelve la tranquilidad a su familia, pero que también vuelve a encender las alertas por la persistencia del secuestro en esta zona del país.
La liberación se produjo en medio de una comisión humanitaria conformada por delegados de la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y organismos internacionales como la ONU, quienes facilitaron el proceso de entrega por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo armado al margen de la ley que lo mantenía retenido desde el pasado 17 de enero de 2026.
Aparicio Reyes, oriundo del municipio de Pamplona, en Norte de Santander, había sido secuestrado en el corregimiento de La Mata, jurisdicción de La Gloria, sur del Cesar, cuando se encontraba desarrollando su labor como transportador. Desde entonces, su caso se convirtió en un nuevo reflejo de los riesgos que enfrentan quienes transitan por corredores estratégicos del nororiente colombiano.










