En los últimos días, los miembros del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Valledupar han demostrado ser verdaderos héroes al enfrentarse diariamente a múltiples incendios forestales y quemas prohibidas, a pesar de carecer de recursos y enfrentar una situación económica precaria. Los territorios de La Mesa, Don Alberto, Las Mallas del Aeropuerto, Minas de Iracal, Jetsemani, Mente Sion, Pueblo Bello, y la vereda Las Guitarras, han sido testigos de su valentía.
Los bomberos de Valledupar enfrentan numerosos desafíos. El comandante de la institución adeuda 11 salarios, ocho primas, bonificaciones reglamentarias y la última dotación completa se recibió en el año 2018. La falta de elementos de protección, máquinas operativas y uniformes en condiciones óptimas agrava su situación.
El parque automotor está en mal estado, con solo dos de las 14 máquinas operativas al 100 %. Los uniformes están vencidos y la falta de recursos ha llevado a que los bomberos compartan trajes y utilicen calzado inadecuado. A pesar de estas dificultades, continúan atendiendo llamados, abasteciendo de agua a corregimientos como El Jabo, Guacoche, Guacochito, Alto de La Vuelta, Minas de Iracal, Aguas Blanca, Valencia de Jesús, y otros sectores.






