En un departamento donde las campañas políticas históricamente se han construido a partir de estructuras territoriales, reuniones comunitarias y recorridos por los municipios, la reciente contienda electoral dejó un elemento nuevo sobre la mesa: el impacto del mundo digital en la política local. En ese escenario, el nombre que más resonó fue el del representante a la Cámara Ape Cuello.
Aunque Ape Cuello no es un desconocido en la política del Cesar pues esta fue su quinta aspiración al Congreso, lo que ocurrió durante esta campaña llamó la atención de observadores, analistas y ciudadanos. Su estrategia combinó una presencia territorial tradicional con una fuerte apuesta por las redes sociales, especialmente TikTok, una plataforma donde la política regional rara vez logra posicionarse con tanta fuerza.
Videos cortos, bailes, mensajes espontáneos, escenas de campaña y momentos detrás de cámara del llamado Equipo Azul comenzaron a circular masivamente en redes. El estilo relajado, cercano y muchas veces humorístico de Ape Cuello contrastó con la comunicación política tradicional, más rígida y formal.
El resultado fue una campaña que, para muchos, rompió esquemas en la manera de comunicar la política en el Cesar.
En plataformas digitales, varios de los contenidos del congresista lograron miles de reproducciones e interacciones, algo poco habitual para una campaña regional. La estrategia permitió que su nombre circulara constantemente en conversaciones digitales, especialmente entre votantes jóvenes.
Sin embargo, el fenómeno no se limitó al plano virtual. Mientras los videos se viralizaban en redes, el equipo político de Ape Cuello mantenía un trabajo constante en territorio. Recorridos por municipios, reuniones con líderes comunitarios y encuentros con distintos sectores sociales hicieron parte de una agenda que buscó consolidar apoyos en todo el departamento.
Dirigentes políticos, líderes locales y diferentes sectores sociales terminaron sumándose públicamente a su campaña, fortaleciendo una estructura territorial que ya venía consolidándose desde elecciones anteriores.
Para algunos observadores del panorama político departamental, lo más llamativo fue que esta fuerza se produjo a pesar de que Ape Cuello no representaba una figura nueva en el escenario electoral. En muchos procesos políticos, los liderazgos tienden a desgastarse con el paso de los años. En este caso, ocurrió lo contrario.
La campaña evidenció que Ape Cuello logró reinventar su manera de comunicarse y adaptarse a nuevas audiencias sin perder su base política tradicional.
“Es poco común ver que un dirigente con varias campañas encima logre conectarse con nuevas generaciones de votantes”, comentan voces locales que han seguido el comportamiento electoral en el Cesar.
El fenómeno también dejó una reflexión más amplia sobre la evolución de la comunicación política en la región. La política local, tradicionalmente anclada en el trabajo territorial, empieza a convivir cada vez más con dinámicas digitales que amplifican el alcance de los mensajes y transforman la relación entre líderes y ciudadanos.
En ese contexto, el nombre de Ape Cuello se convirtió en uno de los más visibles durante la campaña, consolidando una presencia que trascendió tanto el territorio como el entorno digital.
Y como repetían algunos simpatizantes en redes sociales, citando una frase popular del cantante vallenato Silvestre Dangond: “Sigue siendo el papá.”
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