La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ha imputado crímenes de guerra y de lesa humanidad a 28 miembros retirados del Ejército Nacional, incluyendo a tres mayores generales y dos brigadieres generales, por su presunta responsabilidad en 604 casos de “falsos positivos” en la Costa Caribe entre 2002 y 2008. De los cuales 511 fueron en el Cesar y La Guajira.
La Sala de Reconocimiento de Verdad de la JEP, tras examinar una muestra representativa de bajas reportadas por 19 unidades militares en la región, determinó que el 76 % de las 796 muertes reportadas como resultados operacionales fueron ilegales. Además, se documentaron otros 13 asesinatos presentados falsamente como bajas en combate (homicidio a persona protegida) fuera del periodo priorizado.
Entre los imputados se encuentran los mayores generales retirados Hernán Giraldo Restrepo, Jorge Enrique Navarrete Jadeth y Raúl Antonio Rodríguez Arévalo, quienes comandaron la Décima Brigada Blindada, el Grupo de Caballería Mecanizado No. 2 Coronel Juan José Rondón y el Batallón de Artillería No. 2 La Popa, respectivamente. También fueron señalados los brigadieres generales (r) Fabricio Cabrera Ortiz y Adolfo León Hernández Martínez, comandantes de la Décima Brigada Blindada y del Batallón La Popa.









