En zozobra y angustia continúa la comunidad de la urbanización Rafael Escalona y el conjunto cerrado Casas de la Pradera Uno de Valledupar por un grupo de particulares que desde el mes mayo se asentaron de manera ilegal en un predio que está entre los dos conjuntos residenciales.
Un ciudadano de la urbanización Rafael Escalona fue atacado presuntamente por dos invasores porque los había denunciado. Según el vallenato, que prefirió omitir su nombre, dos sujetos que se desplazaban en una moto lo abordaron el pasado miércoles en horas de la noche cerca de su vivienda, intimidándolo con una navaja para que dejará de denunciar el asentamiento ilegal ante la fuerza pública y en el forcejeo lo cortaron el brazo.
“Me abordaron cuando estaba llegando a mi casa para amenazarme. Los dos hombres viven en la invasión y siempre están rondando la urbanización en motos para intimidar a la gente. Yo temo por mi vida, pero más temor me da que esos invasores se queden con ese lote para siempre”, explicó el ciudadano.










