EDITORIAL

Un primer balance de la jornada electoral

En una jornada que transcurrió en relativa calma se realizaron ayer las elecciones regionales en el Cesar y Valledupar, según el balance entregado por las autoridades. Fueron esporádicos y de menor importancia los insucesos de orden público que se presentaron, con excepción del La Loma, corregimiento de EL Paso, generados por enfrentamientos de partidarios de […]

Un primer balance de la jornada electoral

Un primer balance de la jornada electoral

Por:

@el_pilon

canal de WhatsApp

En una jornada que transcurrió en relativa calma se realizaron ayer las elecciones regionales en el Cesar y Valledupar, según el balance entregado por las autoridades. Fueron esporádicos y de menor importancia los insucesos de orden público que se presentaron, con excepción del La Loma, corregimiento de EL Paso, generados por enfrentamientos de partidarios de campañas contrarias.
Es necesario señalar e investigar a fondo que se presentaron numerosas quejas de tarjetones marcados, la utilización de marcadores de tinta borrable, la posesión de material electoral en poder de particulares y la compra de votos, de manera descarada, en Valledupar y otros municipios del departamento del Cesar, situaciones que ratifican la fragilidad del sistema electoral que tenemos, que se agudiza en regiones con tanta tradición de clientelismo y fraude como la Región Caribe, lamentablemente.
No obstante lo anterior, hay que reconocerle a la Registraduría Nacional del Estado Civil que los resultados se procesaron y divulgaron con mucha agilidad, lo que ayudó a una percepción más tranquila de los resultados, principalmente en el caso de la Alcaldía de Valledupar y la Gobernación del Cesar, al igual que en la gran mayoría de los municipios del departamento.
También ayudó a un buen desarrollo de la jornada, que los candidatos perdedores salieron rápido, con gallardía y caballerosidad a reconocer el triunfo de sus adversarios; lo que, sin lugar a dudas, contribuyó a despejar cualquier duda generada por las anomalías antes descritas. Así lo hicieron Gonzalo Gómez Soto y Augusto Ramírez Uhía, en el caso de la Alcaldía de Valledupar; y de Arturo Calderón Rivadeneira  y Rubén Darío Carrillo, candidatos a la Gobernación.
Los resultados a la Alcaldía de Valledupar y a la Gobernación del Cesar, representan un cambio significativo en el mapa político en la región, que habrá que analizar con mayor detenimiento en los próximos días. Y ratifican que la encuesta contratada con el Centro Nacional de Consultoría, por los medios de comunicación del Cesar, Maravilla Stereo, Radio Guatapurí, Vanguardia y EL PILÓN, lograron medir las tendencias de la opinión de Valledupar y el Cesar.
La llegada de Fredys Socarrás Reales, un médico vallenato, cañahuatero para más señas, en la Alcaldía de Valledupar, representa una derrota para el Partido Liberal, divisa perdedora en las elecciones de ayer, y en particular para el Alcalde, Luis Fabián Fernández Maestre, de quien era pública su cercanía con la aspiración de Gonzalo Gómez. En efecto, Socarrás Reales Salió por un Movimiento de firmas denominado “Sí Podemos”, pero recientemente había militado en el Partido de la U, el mismo del nuevo Gobernador, Luis Alberto Monsalvo Gnecco.
Y en el caso del departamento, el nuevo gobernador, un joven economista y ex congresista, aunque sale de las huestes del Partido de la U, logró una coalición en la que entraron el Partido Verde, un sector del conservatismo cercano al gobernador Cristian Moreno Panezo, el partido Cambio Radical, y un sector del PIN. Sin duda pudo replicar en el departamento la Unidad Nacional que ha construido el Presidente Juan Manuel Santos.
En los próximos días nos referiremos a los grandes retos que esperan a los dos mandatarios, como también a los nuevos alcaldes del departamento; por lo pronto, les deseamos mucha suerte al frente de los destinos de Valledupar y el Departamento del Cesar, y como medio de comunicación estaremos prestos a informar sobre sus programas y gestión, reconociendo los aciertos y realizando la crítica constructiva que nuestra labor exige, pensando siempre, y esencialmente, en los grandes intereses de Valledupar y el Departamento del Cesar.

TE PUEDE INTERESAR