La emergencia generada por el inminente cierre del puente La Canoa, generó un encuentro en donde se establecieron importantes compromisos entre funcionarios de la Alcaldía de Valledupar, autoridades policivas, propietarios de terrenos aledaños y habitantes de los corregimientos del norte.
Las Secretarías Municipales de Gobierno, Obras y Tránsito se comprometieron junto con el comandante de la Estación de Policía Valledupar, Mayor Johnny Padilla en poner en marcha un puesto de control sobre la zona para evitar el paso de los volqueteros ya que el puente se encuentra en alto riesgo de derrumbarse.
Entre los acuerdos pactados quedó la habilitación de la vía alterna que une a los barrios Nueve de Marzo y Pescaito de la capital cesarense con la finca La Esmeralda, perteneciente al corregimiento de Guacoche, mientras se adelantan las obras de reparación del puente; la comunidad de transportadores también se responsabilizaron en la adecuación requerida para establecer el paso alterno y la vigilancia de la vía que será de 5:00 am a 8:00 pm.
Ante la grave situación que mantiene incomunicada a las poblaciones del norte por el tránsito de los vehículos pesados que transportan material de arrastre sacado del río Cesar, la Secretaria de Obras, Yarime Lobo Baute dijo que pondrá a disposición de la comunidad la maquinaria del municipio.
De la misma manera Los Paleros del corregimiento de Badillo dijeron que pondrán a disposición la gasolina necesaria para movilizar la maquinaria que será utilizada en el arreglo de la vía que estará lista en dos semanas aproximadamente.
Por su parte, el propietario del predio La Esmeralda expresó que permitirá el paso de los vehículos pequeños por un trayecto definido, pues este será de manera temporal mientras se construyen otras vías y el puente La Canoa.






