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Presidente y seguridad ciudadana.

DOS PUNTOS Por: German Piedrahíta Vino el presidente. Juan Manuel Santos en Valledupar y prometió volver para el Festival, como todos, que nos hacen el honor de participar únicamente en la apertura del la más grande fiesta folclórica latinoamericana. No se bañó en el Guatapurí, pero sí volverá, es presidente. La maravilla siniestra que nos […]

Presidente  y seguridad  ciudadana.

Presidente y seguridad ciudadana.

Por: Germán

@el_pilon

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DOS PUNTOS

Por: German Piedrahíta

Vino el presidente. Juan Manuel Santos en Valledupar y prometió volver para el Festival, como todos, que nos hacen el honor de participar únicamente en la apertura del la más grande fiesta folclórica latinoamericana. No se bañó en el Guatapurí, pero sí volverá, es presidente.
La maravilla siniestra que nos desgobernó por ocho años, no sólo vino a bañarse y al Festival, fue Valledupar la capital mas visitada después de Medellín y Bogotá y ya se impulsaba la construcción de su monumento, a lo Ecce Homo, cuando se destapó la bota y los malos olores descubrieron la podredumbre enquistada con la que  logró contaminar, en parte, nuestro río de agua fría.
Ahora es su alter ego el visitante y como fieles seguidores de la palabra, las promesas llenaron el ambiente y los aplausos cegaron la realidad de un país que regresó al centralismo y que depende de la caridad de su profeta.
O es que Colombia es un país demasiado rico.
En medio del cruel invierno y hasta de la queja del presidente por el maltrato de “su” Niña, nos preguntábamos que sería en el verano cuando las cifras, más que millonarias, se estaban repartiendo para solucionar el desastre invernal. Plata para damnificados, plata para vías, plata para barrios enteros, plata para comprar tierras, plata para trasladar pueblos, plata para hacer la educación gratuita y… llegó el verano y ahora los regalos son distintos, pero siguen siendo promesas que nos ponen a soñar con un 2012 de tal actividad que sólo veremos el polvo en los caminos para desembocar en un 2013 con retoques, maquillajes y adornos como preparación de la gran fiesta, de  la que no quiere hablar, la reelección.

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