El pasado 16 de febrero, el presidente Juan Manuel Santos firmó la Ley Estatutaria de Salud que pretende mejorar el acceso a los servicios de salud de los colombianos y que consagra la salud como un derecho fundamental que era concebida como un servicio obligatorio con limitaciones.
Principalmente, la reforma a la Salud acabará con el llamado ‘paseo de la muerte’, pues se eliminarán las barreras administrativas en el servicio de urgencias porque los hospitales no podrán alegar problemas de afiliación del paciente, falta de contratos con las EPS o dificultades al tramitar las autorizaciones para no atenderlos.
Hay pacientes que esperan que estos cambios en el sistema en realidad funcionen. Es el caso de Elena María Maestre, quien padece de cálculos renales y acudió a una cita de urología que le asignó la EPS Cafesalud, a la cual se encuentra afiliada y determinaron que había que practicarle un ureterolitotomía endoscópica, procedimiento quirúrgico utilizada para la extracción de piedras ubicadas en el uréter.











