21 agosto, 2019

Hay que estar alertas

Aunque hay muchos temas de actualidad que interesan a la opinión pública, no está por demás echar otra manito sobre la actualidad política, sobre las cábalas y conjeturas que se vienen tratando y comentando en las diferentes tertulias de la ciudad, diarios y emisoras sobre el amplio abanico de candidatos a la Alcaldía (7 candidatos), […]

Aunque hay muchos temas de actualidad que interesan a la opinión pública, no está por demás echar otra manito sobre la actualidad política, sobre las cábalas y conjeturas que se vienen tratando y comentando en las diferentes tertulias de la ciudad, diarios y emisoras sobre el amplio abanico de candidatos a la Alcaldía (7 candidatos), Asamblea (13 listas) y Concejo (294 listas). Para la Gobernación sólo hay 5 candidatos que son más que suficientes.

Y lo hago porque quiero hacer la recomendación y abrirle los ojos a la opinión pública vallenata para que comience con tiempo a analizar los nombres de cada candidato y pensar por quién se debe votar, pues no existe nada más engorroso que las tales promesas de algunos políticos de la ciudad.

Los veremos de nuevo en ida por los feudos electorales montados a bordo en la caravana del bla, bla, bla; otros, hablando papurreta, reconociendo compadre, conciliando coaliciones, afilando los serruchos, hablando de las mermeladas y finalmente, amarrando los votos. Esta es la triste realidad.

Insinuar y hacer algunas recomendaciones sobre estos temas están inspirados por la necesidad de que elijamos a los mejores elementos, lo cual ante la situación que se vive, constituye más que un deber, una obligación como vallenato manifestarlo.

Por eso debemos utilizar el voto e ir pensando ya contra los males que nos azotan. Es con esa arma con la que podemos trazar nuestro destino y sería suicida desaprovechar esta oportunidad. Por estas razones y por otras más es que hago estas reflexiones con tanta anterioridad para que en su oportunidad elijamos a quienes consideramos los mejores.

Queremos unos diputados y concejales con deseos de trabajos y no vegetar, serios, que investiguen, que se les escuchen, dicen las malas lenguas que a los sordomudos de la plaza Alfonso López, cuidadores de carros se les entiende más que algunos concejales. Más adelante, voy a tomarme el atrevimiento de elaborar una lista donde mencionaré los candidatos y por quién daría mi voto con los ojos cerrados, y por otro lado diré los nombres por los que jamás votaría. De tantos nombres me intranquiliza de algunos su moral, su parte intelectual, y de otros como dicen, no se sabe para quién trabaja ni se les puede creer todo lo que dicen y prometen.

Y finalmente, cuando usted vota por una persona a la cual le tiene fe y confianza, vendrá la satisfacción de haber cumplido con su deber y de haber contribuido a sentar las bases en un Cesar y en un Valledupar mejor. Por todo esto es que hay que escoger a los mejores y estar alertas para que no nos metan gato por liebre.

El tema de la Gobernación y de la Alcaldía lo trataré en la próxima columna, donde daré los nombres por quién voy a votar.