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Columnista - 25 marzo, 2025

Gobiernos oclocráticos 

La autoridad está centralizada en una sola persona o grupo, que toma decisiones sin necesidad de consultar a otros.

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Esperando que no pasemos de castaño a oscuro, de ciudadanos a  rebaños, y que el volatinero no pase al otro lado de la cuerda como de autócrata a totalitario, dos conceptos políticos que se refieren a las formas de gobierno en las que el poder está concentrado en una sola persona o grupo, presento sus semejanzas y diferencias correlativas. Antes, un concepto central: los dos practican la oclocracia, cuando las decisiones las toman las muchedumbres ignorantes de adecuada información para resolver, y son manipuladas, o de alguna manera coaccionadas.

Ambos sistemas políticos limitan la libertad individual y la participación política de los ciudadanos, expresada en las instituciones democráticas,  aparentando democracia mediante convocatorias directas a las masas. 

La autoridad está centralizada en una sola persona o grupo, que toma decisiones sin necesidad de consultar a otros.

El totalitarismo implica un control absoluto sobre todos los aspectos de la vida de los ciudadanos, mientras que la autocracia puede permitir cierto grado de autonomía en áreas como la economía o la sociedad civil. En cambio,  el totalitarismo va a por todo. 

El totalitarismo a menudo se asocia con una ideología política específica, como el comunismo o el fascismo, mientras que la autocracia puede no tener una ideología específica.

El totalitarismo a menudo implica el uso de la fuerza, la represión y la propaganda para mantener el control, mientras que la autocracia puede utilizar métodos más sutiles, como la manipulación de la información o la cooptación de la oposición. Por tanto, es susceptible a la corrupción. 

El totalitarismo a menudo elimina cualquier forma de participación política, mientras que la autocracia puede permitir cierto grado de participación, aunque limitada y controlada.

El totalitarismo a menudo implica una economía planificada y controlada por el Estado, mientras que la autocracia puede permitir cierto grado de libertad económica.

La tecnología de la información juega aquí un papel importante. La autocracia ha tenido en la historia menos información,  en cambio, el totalitarismo conoce todos los secretos de la población. Por eso, el imperio romano fue una autocracia. El nazismo, el partido comunista de la Unión Soviética, fueron autoritarismos.

Finalmente, aunque tanto la autocracia como el totalitarismo implican una concentración del poder y limitaciones a la libertad, el totalitarismo se caracteriza por un control absoluto sobre todos los aspectos de la vida de los “ciudadanos”, una ideología política específica y métodos de control más represivos.

¡Ojalá nos podamos librar! 

POR: RODRIGO LÓPEZ.

Columnista
25 marzo, 2025

Gobiernos oclocráticos 

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Rodrigo López Barros

La autoridad está centralizada en una sola persona o grupo, que toma decisiones sin necesidad de consultar a otros.


Esperando que no pasemos de castaño a oscuro, de ciudadanos a  rebaños, y que el volatinero no pase al otro lado de la cuerda como de autócrata a totalitario, dos conceptos políticos que se refieren a las formas de gobierno en las que el poder está concentrado en una sola persona o grupo, presento sus semejanzas y diferencias correlativas. Antes, un concepto central: los dos practican la oclocracia, cuando las decisiones las toman las muchedumbres ignorantes de adecuada información para resolver, y son manipuladas, o de alguna manera coaccionadas.

Ambos sistemas políticos limitan la libertad individual y la participación política de los ciudadanos, expresada en las instituciones democráticas,  aparentando democracia mediante convocatorias directas a las masas. 

La autoridad está centralizada en una sola persona o grupo, que toma decisiones sin necesidad de consultar a otros.

El totalitarismo implica un control absoluto sobre todos los aspectos de la vida de los ciudadanos, mientras que la autocracia puede permitir cierto grado de autonomía en áreas como la economía o la sociedad civil. En cambio,  el totalitarismo va a por todo. 

El totalitarismo a menudo se asocia con una ideología política específica, como el comunismo o el fascismo, mientras que la autocracia puede no tener una ideología específica.

El totalitarismo a menudo implica el uso de la fuerza, la represión y la propaganda para mantener el control, mientras que la autocracia puede utilizar métodos más sutiles, como la manipulación de la información o la cooptación de la oposición. Por tanto, es susceptible a la corrupción. 

El totalitarismo a menudo elimina cualquier forma de participación política, mientras que la autocracia puede permitir cierto grado de participación, aunque limitada y controlada.

El totalitarismo a menudo implica una economía planificada y controlada por el Estado, mientras que la autocracia puede permitir cierto grado de libertad económica.

La tecnología de la información juega aquí un papel importante. La autocracia ha tenido en la historia menos información,  en cambio, el totalitarismo conoce todos los secretos de la población. Por eso, el imperio romano fue una autocracia. El nazismo, el partido comunista de la Unión Soviética, fueron autoritarismos.

Finalmente, aunque tanto la autocracia como el totalitarismo implican una concentración del poder y limitaciones a la libertad, el totalitarismo se caracteriza por un control absoluto sobre todos los aspectos de la vida de los “ciudadanos”, una ideología política específica y métodos de control más represivos.

¡Ojalá nos podamos librar! 

POR: RODRIGO LÓPEZ.