Las tareas cotidianas de muchas familias vallenatas se vieron trastornadas ayer ante la interrupción del servicio de energía desde las seis de la mañana hasta las cuatro de la tarde.
El malestar fue evidente en las personas que tuvieron que soportar un domingo caluroso sin refrescarse con aire acondicionado o ventilador, sin utilizar sus neveras, computadores u otros electrodomésticos; y que se vieron obligados a salir a sus terrazas o patios a refugiarse en la sombra de los árboles. Otros encontraron en el río Guatapurí la opción ideal para menguar las altas temperaturas.
Los más afectados fueron los comerciantes debido a que sus ventas se disminuyeron en un gran porcentaje. En el centro lucían desiertos los negocios que por estar a oscuras no eran atractivos para los transeúntes, por lo que muchos locales decidieron cerrar antes del mediodía. Los tenderos estaban preocupados que se les dañara las carnes o helados. Los sastres y modistas tuvieron que parar sus costuras. Los Cafés Internet, heladerías y refresquerías no funcionaron.






