Una mirada desde adentro de Valledupar, impacta a los turistas que con frecuencia visitan ‘La Capital Mundial del Vallenato’, con la expectativa de conocer la tierra legendaria de los acordeones y ciudad de la costa norte asoleada y en consecuencia calurosa. Pero el impacto no llega a los ojos de los visitantes por encontrar lo que esperan; la capital del Cesar brinda una imagen sobrecogedora y ambiental por su amplia arborización comparada con el inmenso mar verde de los llanos colombianos, hecho que le da el título de una de las ciudades más arborizadas de Colombia.
La sorpresa de los visitantes es encontrar una ciudad verde, llena de mangos, maíz tostado, cañaguates, algarrobillos, cauchos, almendros, y otras especies, que comprenden en el centro de la ciudad 74.305 árboles plantados en el marco de un proyecto municipal de años anteriores.
Sentimientos encontrados experimentan visitantes como Alexander Tapias, constructor oriundo de Nechí, Antioquia, que en su primera vista a la ‘Ciudad de Los Santos Reyes’, se sorprende por estos dos aspectos.






