El 18 de octubre de 2002, a las 8:30 de la mañana, dos hombres llegaron a la oficina del Notario de Pailitas, Héctor Miranda Quimbaya, y le dispararon ocho veces.
Quedó sentado en la silla que ocupaba desde hacía cinco años como notario de este municipio del sur del Cesar, donde vivía con su esposa y su pequeño hijo de ocho meses.
Al notario lo asesinaron por negarse a cooperar con los planes de los paramilitares del frente Resistencia Motilona, comandando por Jefferson Enrique López, alias ‘Omega’, quienes pretendían apoderarse de todas las estaciones de gasolina de la Troncal de Oriente, desde Aguachica hasta el Cruce de Chiriguaná, pasando por cinco municipios cesarenses.






