Aglomerados en la puerta de entrada a su institución educativa, cerrando el paso de vehículos por la vía principal del barrio, y con la firme intención de protestar para que su colegio reciba la atención de las autoridades municipales, permanecieron durante gran parte de la mañana los estudiantes del colegio Bello Horizonte.
En esta institución el horizonte no es tan bello, debido a los problemas que tienen por microtráfico de estupefacientes, amenazas y pandillas, dentro y fuera del colegio.
En la institución se reunieron los académicos y el personal administrativo, mientras que la entrada fue custodiada por los alumnos del grado 11, que buscaban evitar el ingreso de más personas.






