En Valledupar, la comunidad está expuesta a consumir alimentos de pésima calidad y dudosa procedencia. Así quedó establecido luego de que la Policía Nacional, por medio del Grupo Ambiental y Ecológico, decomisara en un vehículo carne de contrabando, que era camuflada entres material de arrastre y tanques plásticos.
En una requisa de rutina, uniformados que hacen presencia en el puesto de control ubicado entre la capital del Cesar y el municipio de La Paz, hallaron en el vagón de una camioneta de placa VAU-257 de Valledupar, 500 kilos de carne de una res que al parecer había sido hurtada y después sacrificada, en algún matadero clandestino de La Jagua de Ibirico, Cesar.






