La Superintendencia Nacional de Salud ordenó a cuatro de las principales EPS del país implementar un plan de choque para reducir las demoras en la asignación de citas médicas, tras evidenciar un aumento significativo en las reclamaciones de los usuarios durante julio de 2026. La decisión busca responder a las quejas de pacientes que, ante la imposibilidad de obtener una consulta por los canales ordinarios, han tenido que acudir al organismo de control para acceder a la atención.
La medida cobija a Nueva EPS, Salud Total, Sanitas y EPS SURA, entidades que concentran el 55,32% de las peticiones, quejas, reclamos y denuncias (PQRD) registradas ante la Superintendencia con corte al 10 de julio. En total, estas EPS acumulan 31.512 reclamaciones relacionadas, en su mayoría, con dificultades para acceder oportunamente a consultas médicas en todo el territorio nacional, incluido el Caribe.
Citas médicas: lo que dice la norma
De acuerdo con la regulación vigente, las EPS deben asignar las citas de medicina general y odontología en un plazo máximo de tres días hábiles desde la solicitud, mientras que para medicina interna el tiempo de respuesta no debería superar los cinco días hábiles, informando de inmediato al usuario la fecha de atención y sin imponer barreras administrativas adicionales. En la práctica, sin embargo, diferentes reportes han evidenciado que estos plazos se incumplen con frecuencia y que las solicitudes se prolongan más allá de lo permitido, obligando a los pacientes a insistir durante días o incluso semanas para conseguir una consulta básica.






