A Emiro García Meza se le cumplió su último deseo. A sus amigos y familiares siempre les decía que cuando muriera lo sepultaran con la música de Silvestre Dangond, era uno de los más fervientes seguidores del artista, que ayer no dudó un momento en llegar hasta el sepelio e interpretar la canción preferida del hoy difunto.
La presencia de Silvestre revolucionó el sector de la calle 39 con carrera 23 del barrio Villa Leonor en Valledupar, allí velaban el cadáver de Emiro quien falleció a causa de un paro cardíaco. Tenía 32 años, y tal como lo pidió, al frente del velorio sonaba un potente picó con los éxitos de Dangond.
Una y otra vez, y alto volumen se repetía la canción ‘Mi Propia Historia’, el tema que solicitó a uno de sus amigos justamente antes de morir.






