A la cancha del barrio 25 de Diciembre, llegó la buseta, que para muchos sería el trineo de Papá Noel cargado de regalos, pero era el vehículo que transportaría a los cien niños hasta el Centro Comercial Mayales Plaza, en donde comenzaría su gran aventura en el cine.
Los niños de entre los 5 y 12 años, que viven en la invasión Emmanuel, esperaban desde las 12:30 del día, a que llegara el vehículo que los recogería. Los pequeños estaban inquietos, se les notaba su deseo de que el reloj marcara rápidamente la 1:30 de la tarde para ellos poder subirse al ‘bus de la felicidad’. La expectativa estaba así que solo faltaba cumplirles el sueño a este grupo de muchachos que en medio de su inocencia tienen la convicción de que Dios sí les hizo el milagro de que alguien se acordara de ellos y tener su regalo de Navidad.
Líderes comunitarios de la invasión Emmanuel con personal de la Fundación Viva Internacional, con el apoyo de la Policía Comunitaria fueron los encargados de organizar a los cien niños que de manera inicial fueron censados y clasificados teniendo en cuenta las necesidades de sus hogares.






