En medio de la dolorosa escalada de feminicidios en Valledupar —tres presuntos casos en lo que va del 2026 en Valledupar, junto a incidentes en Codazzi, Aguachica y Pueblo Bello, surge Salvia como estrategia nacional clave para revertir esta tendencia. Creada por Decreto 1476 de 2024, esta plataforma integra prevención, atención y monitoreo de violencias basadas en género.
Salvia centraliza denuncias vía línea 155, evalúa riesgos y activa rutas integrales —psicojurídicas, policiales, de salud y refugios—, priorizando interseccionalidad (LGBTQI+, étnico, discapacidad). Beatriz Mejía, abogada y enlace territorial de Salvia en Cesar, explicó a EL PILÓN: “Es el sistema nacional para prevenir feminicidios y eliminar violencias de género; artículo institucionalidad, sociedad civil y orden nacional mediante el Mecanismo Articulador de 2020″.
El departamento del Cesar tiene el récord histórico de 1.124 denuncias por violencia contra mujeres registradas en Sivige (Sistema Integrado de Violencias de Género, Ley 1719/2014) desde 2018, principalmente en Valledupar. Salvia usa datos del CIDG (Centro de Información sobre Violencias Basadas en Género, consolidador de Sivigila/Fiscalía/Medicina Legal) para medir su efectividad y priorizar zonas críticas como Valledupar, que acumuló 980 casos que corresponden a violencias de género (física, sexual, psicológica e intrafamiliar) contra mujeres en el departamento del Cesar durante todo 2025, según el Sivige (Sistema Integrado de Violencias de Género).
De la pedagogía a las alertas tempranas
Lo que distingue a Salvia es su enfoque preventivo, más allá de la sanción: ofrece pedagogía y capacitación a agresores para modificar conductas machistas antes de que escalen a feminicidio, al tiempo que respalda a los núcleos familiares afectados y activa alertas subsidiarias cuando las alcaldías no responden a tiempo.
Beatriz Mejía, abogada y enlace territorial de Salvia en el Cesar, impulsa la prevención de feminicidios articulando rutas contra violencia de género en Valledupar y municipios. Foto: Cortesía.
“No juzgamos ni judicializamos; prevenimos feminicidios y transfeminicidios con atención prioritaria, primeros auxilios psicológicos y rutas rápidas hacia Fiscalía, Policía o EPS”, explica Beatriz Mejía, abogada y enlace territorial de Salvia en el Cesar, en diálogo con EL PILÓN.
Mejía destaca que, aunque el departamento aún carece de casas refugio pese a la Ley 2215 —un vacío agravado por la sobrecarga municipal frente al sicariato—, el sistema subsidia soluciones temporales como hotelería de emergencia y fortalece comités locales, combatiendo así el subregistro de casos y la revictimización de víctimas. En el Cesar, Salvia ya teje redes con el ICBF, Personería, Defensoría y Comisarías para estabilizar situaciones de riesgo de manera integral.
Cifras que demandan acción
Las cifras son alarmantes y necesitan resultados iniciales. El 78% de las violencias contra mujeres en el Cesar ocurren en estrato 1, mientras que el 76% de las denuncias por violencia intrafamiliar tienen como víctimas a mujeres, según datos consolidados de Sivigila y Sivige. Sin embargo, Salvia contraataca con videollamadas para personas con discapacidad auditiva, fortalecimiento de capacidades para funcionarios públicos y priorización de casos de alto riesgo a partir de reportes ciudadanos, “cualquiera puede denunciar, aunque idealmente sea la propia víctima”, aclara Beatriz Mejía.
Idealmente, la víctima debe denunciar directamente porque permite a Salvia evaluar el nivel de riesgo inmediato con precisión —grado de peligro, contexto específico y necesidades urgentes— para activar rutas personalizadas (psicojurídicas, protección policial, primeros auxilios). Beatriz Mejía explica que “cuando terceros reportan, falta información clave del entorno; contactamos a la víctima vía web/teléfono, pero su voz directa acelera alertas tempranas y evita retrasos que podrían escalar a feminicidio”. Esto reduce revictimización, garantiza consentimiento informado para medidas (refugios, separación agresor) y empodera a la mujer como sujeto de derechos, alineado con perspectiva de género que prioriza su agencia sobre intermediarios.
Línea 155. Imagen: Ministerio de la Igualdad.
“El CIDG nos indica qué territorios reforzar con capacitaciones; reporten al 155 para salvaguardar vidas”, enfatiza la abogada y enlace territorial de Salvia. Documentos del Ministerio de Igualdad destacan que Salvia está alineada con la emergencia nacional por violencia de género declarada en el 2021 por el entonces presidente Iván Duque (artículo 343 del Plan de Desarrollo).
Cualquiera puede activar las rutas
En su entrevista con EL PILÓN, Angélica Arias, psicóloga y líder de Párala Ya, vincula Salvia al abordaje del “violentómetro”: “Aborda el ‘violentómetro’ —escalada desde gritos y empujones— que se activa en rupturas sentimentales, castigando la libertad de las mujeres por ejercer sus derechos”, enfatizando cómo el sistema previene omisiones estatales previas que permiten feminicidios evitables, articulando pedagogía y rutas para romper ciclos machistas en Valledupar y Cesar.
Salvia ya enlaza sociedad civil con las organizaciones de base y líderes comunitarios como “vigilantes externos” o “observadores en terreno” que detectan tempranamente violencias de género en barrios y veredas. Funcionan como “ojos de Salvia afuera” —redes informales que reportan casos vía 155 antes de escaladas, articulando sociedad civil con institucionalidad para priorizar alto riesgo en Cesar, donde subregistro complica prevención. Para más, llama 155 o reporta casos de violencia de género o intrafamiliar a la web de Salvia.












