El silencio en la Biblioteca Departamental Rafael Carrillo Lúquez no fue casual. Este miércoles, las voces que durante años cargaron estigmas y ausencias tomaron el centro en el acto conmemorativo “Ríos de la memoria: Esperanza, Verdad y restauración”, un espacio construido para dignificar a 11 víctimas de ejecuciones extrajudiciales en Cesar y La Guajira.
La jornada, acompañada por la Oficina Asesora de Paz del Cesar, derivó en la audiencia de verificación del cumplimiento del régimen de condicionalidad ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en el componente restaurativo simbólico. Allí, víctimas y comparecientes —miembros activos y retirados de la Fuerza Pública del subcaso Costa Caribe— se encontraron cara a cara tras meses de diálogo.
“No eran guerrilleros”: la lucha por el buen nombre
Durante años, las familias no solo enfrentaron la pérdida, sino el señalamiento. Ese fue uno de los ejes más reiterados en la audiencia. “Me decían que era la hermana de un guerrillero, y no era así”, dijo una de las víctimas. “Hoy ellos mismos han reconocido la verdad”.








