Entre embajadas, cortes internacionales y togas negras, un joven vallenato defendió un caso hipotético de genocidio ante la Corte Penal Internacional. Ahora, con el trofeo de “Mejor Orador” reposando en la sala de su casa, Jean Manuel González Herrera sabe que su acento caribe ya quedó grabado en La Haya.
Hijo de los abogados vallenatos Aníbal González y Yenny Herrera, Jean Manuel es estudiante de Derecho de la Universidad Nacional de Colombia, donde cursa su última matrícula y ha encontrado en el derecho penal y el derecho internacional el eje de su vocación. Formado en el Colegio Nacional Loperena, al que reconoce como su gran escuela y baluarte de la educación pública en Valledupar, se asume como “hijo” de esa educación que le abrió las puertas de la universidad y alimentó su sueño de representar dignamente a su tierra en los escenarios jurídicos más exigentes del mundo.
“Hijo de la educación pública”
Al Colegio Nacional Loperena no llegó como el estudiante ejemplar que todos esperaban, sino “como producto de una ‘sanción’” de sus padres, tras perder la oportunidad de seguir en otro colegio privado de la ciudad. “Al llegar, me enfrenté con un escenario, a decir verdad, bastante interesante para el niño que yo era en aquel momento: una disciplina bastante estricta, así como un compromiso con el pensamiento crítico”, recuerda Jean Manuel, que pisó el Loperena en 2019 para cursar décimo grado.






