A través de una marcha:
“Queremos la Paz”, “Abajo las piedras, arriba la salud”; fueron algunas de las consignas con que los miembros de las asociaciones de usuarios, juntas de acción comunal, representantes de la salud, Policía Nacional y voceros de la comunidad, en general, levantaron su voz de protesta de manera pacifica, por los actos de violencia e intolerancia y continuas agresiones físicas y verbales a los que están siendo sometidos el personal médico y las instalaciones de la sede del Hospital Eduardo Arredondo Daza, ubicado en el Barrio La Nevada .
En la movilización, que recorrió gran parte de la Calle principal del barrio La Nevada, en la que también hicieron acto de presencia el Gerente del Hospital Rosario Pumarejo de López, Jhonny Flórez, el Secretario de Gobierno Municipal, Víctor Martínez Gutiérrez; y, gerentes de las IPS, se exigió respeto, solidaridad, y compromiso para esta entidad que lo que brinda es un servicio para la comunidad.
Julio Cesar Vargas, Gerente del Hospital Eduardo Arredondo Daza, se mostró agradecido por el acompañamiento de la comunidad, y manifestó que la movilización no es otra cosa que hacer un alto en el camino, para que no haya más agresiones contra el personal médico y paramédico que labora en este centro de salud y menos contra las instalaciones físicas.
Invitó a la comunidad del sector a defender el derecho a la vida y a la salud, y a respetar la misión médica que diariamente cumple el hospital en beneficio de cada uno de ellos.
Medidas preventivas
Para contrarrestar este tipo de agresiones a las que viene siendo sometido el Centro de Salud del barrio La Nevada, se implementará por parte de la Policía Nacional un servicio de vigilancia y seguridad de manera permanente.
“Las medidas no son más; que la comunidad entienda y comprenda que el hospital no puede ser blanco de agresiones, la fuerza publica siempre ha estado pendiente de brindarnos seguridad, pero la verdadera seguridad nos la debe brindar la comunidad de este sector” comentó Gerente del Hospital, Julio Cesar Vargas, al diario EL PILÓN.






