En la madrugada de este martes, un grupo de personas intentó tomarse un lote en el barrio El Edén, en el suroccidente de Valledupar, lo que encendió de nuevo las alarmas por el crecimiento de las invasiones en la capital del Cesar. Las invasiones representan un problema estructural en la ciudad, impulsado por un déficit habitacional que supera el 40 % según datos del DANE, y que se agrava por la llegada de desplazados, el hacinamiento en comunas como la 1 y la 5, y la falta de subsidios oportunos para vivienda de interés social.
Sectores como la margen derecha del río Guatapurí, Altos de Pimienta o Los Guasimales evidencian cómo estos asentamientos irregulares no solo generan inseguridad y pobreza, sino que ocupan áreas destinadas a espacios públicos y frenan el desarrollo ordenado según el Plan de Ordenamiento Territorial.
“El Edén es el sector más escogido por los invasores”
El primer llamado de auxilio lo hizo el presidente de la Junta de Acción Comunal de El Edén, Luis Castrillón, quien aseguró a Radio Guatapurí que la comunidad se siente acorralada por la llegada constante de invasores a los pocos espacios libres del barrio. “El Edén se ha convertido en el sector más olvidado del municipio y el más escogido por los invasores, sobre todo personas que no están en el orden y vienen, se apoderan de los terrenos y nada pasa en la ciudad. Nosotros estamos salvaguardando un espacio de nuestro barrio que es lo único que ha quedado”, dijo el líder comunal al denunciar la nueva ocupación.
Castrillón explicó que el lote afectado ha sido proyectado por la comunidad como un futuro espacio recreativo, donde esperan que los gobiernos locales inviertan en canchas y zonas de esparcimiento para las familias de la Comuna 3.
“Se omitió el diálogo para no perder las 48 horas”
En entrevista con EL PILÓN, el secretario de Gobierno de Valledupar, Félix Valera, explicó que la administración venía haciendo seguimiento a la situación y que, aunque inicialmente se intentó una salida dialogada, la dinámica de la invasión obligó a actuar con mayor contundencia. “Ellos en la madrugada de anteayer entraron al lote, al mediodía yo dialogué con ellos y con la Policía acompañado. Se les advirtió que ese lote no podía ser invadido de forma irregular, que hiciéramos una mesa de trabajo con Fonvisocial al día siguiente a las 9”, relató el funcionario.
Tapia destruida en El Edén: Invasores derribaron el muro del predio para ocupar el lote recreativo, en medio del desalojo de 80 familias por la Alcaldía de Valledupar. Foto: Alcaldía de Valledupar
Sin embargo, durante la revisión posterior encontraron que, lejos de detenerse, la ocupación seguía avanzando. “Durante la revisión que hicimos durante el día seguían invadiendo y la invasión llegaba a la carretera, a la troncal principal. Se omitió el diálogo porque ya no había instrucciones de dialogar sino de materializar la intervención para que terminaran las 48 horas que se podían tener para actuar policialmente”, afirmó Valera, aludiendo al margen legal para reaccionar frente a la invasión.
Más de 80 familias y tres capturas en El Edén
El secretario de Gobierno precisó que la ocupación en El Edén no fue un intento menor, sino una invasión masiva que obligó a desplegar un operativo con acompañamiento de la Policía. “La del Edén no era tan incierta. Estas fueron más de 80 familias, en medio del procedimiento se capturaron tres personas ahí”, señaló.
De acuerdo con Valera, las capturas se produjeron por comportamientos contrarios a la convivencia y daños al predio. “Unas personas lanzaron piedras, otras tumbaron la pared del predio e irrespetaron a algunos policías, pero también estaban participando de la invasión, ya estaban dentro del grupo que invadía”, explicó.
¿Quiénes están invadiendo?
El funcionario indicó que los ocupantes del lote en El Edén provenían de barrios cercanos del suroccidente de Valledupar. “Son habitantes de las torres de Nando Marín, de Villa Jaidith. Son personas que habitan ahí y unas manifestaban no querer seguir pagando arriendo, otras querían dividir su núcleo familiar y otras simplemente querían apoderarse de un terreno”, dijo.
Valera agregó que, según versiones de vecinos, detrás de algunas de estas ocupaciones habría personas que promueven la invasión de tierras como una práctica organizada. “Yo no podría asegurarlo, pero sí escuché voces de vecinos incómodos por la situación, que señalan que es parte del ejercicio de algunos activistas en el tema de invadir tierra”, manifestó.
El Edén y otros puntos críticos de invasión
El secretario reconoció que El Edén hace parte de una franja sensible del sur de Valledupar donde el hacinamiento y la falta de oferta de vivienda han incentivado la expansión informal. “Hay zonas sencillas de identificar en unos cordones alrededor de esa franja sur que por hacinamiento han intentado extenderse. El Edén es uno de ellos, que desafortunadamente dejaron sentar ahí irregularmente y hoy tienen esa dificultad”, sostuvo.
Recordó que la actual administración ya ha participado en varias intervenciones desde el inicio de gobierno, entre ellas la recuperación del lote del antiguo Idema, donde durante más de dos décadas funcionó un asentamiento informal que fue desalojado para dar paso a proyectos de vivienda e infraestructura social. “Hemos participado de dos grandes intervenciones: la recuperación del lote de Idema, que tenía más de 20 años ocupado irregularmente, y otras tres o cuatro intervenciones en invasiones inciertas, muy débiles”, afirmó.
“Valledupar no puede permitir una sola invasión más”
Aunque reconoció el déficit de vivienda y las dificultades de muchas familias para acceder a un techo digno, Valera insistió en que la solución no puede ser la ocupación de lotes públicos o privados. “El alcalde está esforzándose al máximo en poder tramitar solución a aquellos asentamientos irregulares que encontró, para brindarles servicios públicos y mejorar su calidad de vida, pero también ha sido categórico en que Valledupar no puede permitir más una invasión ni una ocupación irregular”, aseguró.
“Valledupar tiene que crecer ordenadamente de acuerdo al Plan de Ordenamiento Territorial y respetar no solamente la propiedad privada sino la pública. En eso el mensaje es claro: no se va a permitir más impunidad. En el término en que intervengan alguna propiedad privada o pública, en esa misma orden se reaccionará por parte de la Policía para evitar que la invasión de tierra se convierta en atractivo”, sentenció el secretario de Gobierno.
Llamado a los dueños de lotes y a la limpieza de predios
Valera también hizo un llamado directo a los propietarios de grandes extensiones de terreno dentro del perímetro urbano para que contribuyan a prevenir nuevas ocupaciones. “Invitamos a los dueños de lote, a que por favor los mantengan limpios, aseados, que no permitan que sean atractivos para quienes los convierten en basurero”, expresó.
El secretario advirtió que los lotes enmontados y usados como depósitos de basura o escombros se vuelven focos de inseguridad y puntos de partida para nuevas invasiones. “Además, que los sellen, los cierren, para que no solamente generen seguridad para ellos, sino para la ciudad y para la estética. Un lote enmontado se vuelve atractivo para estos desadaptados que manejan residuos y los tiran en cualquier parte. Es un problema de ciudad”, concluyó, subrayando que la administración ha visto una mejora en la reducción de puntos críticos de desechos en bulevares y avenidas, aunque el reto persiste.











