Pese a que la Alcaldía de Valledupar emitió el decreto 0010 del 10 de enero de 2014, por medio del cual se castigarán los actos de crueldad y abandono de animales en la ciudad, aún no existe un lugar apropiado para resguardar y atender a esta especie.
Debido a las observaciones sobre maltrato animal que se presentan en la ciudad, María Figueredo gestionó, a través de la Secretaría de Salud Municipal, junto con el jefe de esa cartera, Holmer Jiménez Ditta, la construcción del tan necesitado coso o perrera municipal, que hasta el momento lleva un proceso adelantado por la entidad mencionada.
Sin embargo, esta acción es insuficiente para albergar a los animales callejeros que son maltratados. Y pese a que el Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente, en su artículo tercero, especifica la conservación de la fauna por parte de las entidades territoriales, hasta la fecha en Valledupar no existe un lugar adecuado para atender a los más de 3.000 animales callejeros que necesitan de un resguardo.






