Uno de ocho menores de edad, que jugaban con pólvora, resultó con quemaduras de primer y segundo grado en la cara, el cuello y en la mano derecha al explotar un artefacto que ellos mismos fabricaron con el tubo metálico de una escoba.
Según testigos, los menores recargaron el tubo con abundante pólvora negra y luego le prendieron un fósforo a corta distancia, movidos por la curiosidad sin medir consecuencias.
El menor afectado, es un estudiante de 9 años, que según las autoridades se convierte en la primera persona que este año se ha quemado con pólvora en el Cesar.






