Luis Alberto Monsalvo Gnecco es quizás el ‘as’ político con menos experiencia en el seno de una familia demócrata del Cesar: Gnecco Cerchar.
El hoy gobernador de este departamento es sobrino de Lucas Gnecco Cerchar, uno de los más recordados dirigentes de este territorio, además es hijo de Cielo Gnecco, hermana de Lucas, que porta una ideología aferrada al poder político de ‘batallas’ demostrado con sus periodos de gobierno como primera gestora del Cesar.
Monsalvo Gnecco, nació en la arena política por petición de su mamá. Así lo reconoció en una entrevista, exclusiva para EL PILÓN, en la que afloró su lado más débil y es por culpa del conflicto armado, que golpeó al Cesar con la época paramilitar. Pero la candidatura a la gobernación “fue petición mía”.
“A mí me dejó muy marcado lo que vivimos (conflicto armado) en la última década. Yo nací en la política en el 2002 y realmente para mí fue un momento muy lamentable porque muchos de los líderes, que en ese momento trabajaban en el departamento desaparecieron por obligación, mientras que a otros nos tocó lidiar con el enemigo”, aseguró el dirigente de 37 años rememorando que para el “fue muy doloroso saber que los problemas del orden público llegaron a tal punto que comenzaron a permear lo más valioso, que es el derecho a elegir”.
El primer cargo político de Luis Alberto no fue precisamente de concejal o diputado, su mamá, Cielo, quiso ir más allá y lo montó en la Cámara de Representante con el respaldo del Partido Liberal: “En el 2002 fue evidente que tuvimos fuertes problemas de este tipo (seguridad). Yo no podía hacer campaña en 21 municipios, porque estaban cerrados para participar y cuando llego al Congreso de la República, comienzo a evidenciar que era una bancada de gente elegida fraudulentamente”.
No es de un léxico amplio. Pero hay temas en los que Monsalvo Gnecco se defiende raudamente; ganadería, infraestructura, estadísticas y deporte.
Considerando que para él y basado en informes, Lucas Gnecco Cerchar y Hernando Molina Araújo, son los gobernadores que aún permanecen en la memoria de los cesarenses, por su trabajo y obras, Luis Alberto pretende ocupar otro lugar en ese podio.
“Me considero una persona de ideología de derecha, pero no concibo lo que sucedió con la derecha en el país. En resumen, me parece que para nosotros es muy importante lo que está sucediendo con los procesos de negociación en La Habana (Cuba), ojalá se puedan materializar. Este es uno de los temas más sentidos para los cesarenses. Hemos estado inmersos dentro del problema del conflicto durante años”, señala.
“Yo les cuento una pequeña parte de lo que siento y cada vez que hablo de esto (conflicto armado) se me paran los pelos, por como conseguimos un gobierno en el que se meten con la democracia”, agrega el empresario del sector agropecuario con base a los mandatos del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien lo atacó en su última visita al Cesar tras no apoyarlo en la campaña del candidato a la presidencia, Óscar Iván Zuluaga: “Este gobierno del presidente Juan Manuel Santos, a diferencia lo que observé en el pasado cuando Uribe Vélez, es totalmente diferente”.
La presencia de grupos de autodefensas es posterior a la de la guerrilla y se articula alrededor de la problemática del sur del Cesar y del dominio duradero del ELN en la región. En una primera fase predominó la protección de los intereses de propiedad de narcotraficantes. Desde mediados de los noventa la presencia de los grupos de autodefensa se extiende hacia el centro y norte del Cesar.
Todo esto cobijó a más de 300.000 víctimas del conflicto armado. La cifra corresponde al 33% de la población de este territorio que entre las décadas de los ochenta, noventa y parte de la dos mil, fue golpeada por el accionar de guerrilleros y paramilitares.
“La gran mayoría de las familias del Cesar han tenido que aportarle a la guerra con la muerte de sus familiares. Creo que eso es un tema realmente doloroso y me da satisfacción ver que ya tenemos una conciencia y una madurez política frente a esos temas, hoy día lo que existe por parte de los habitantes en el Cesar es repudio en contra de los violentos, realmente para nosotros fue muy desastroso que las ideologías políticas se enfrentaran, de izquierda y derecha a través de las armas, porque realmente eso es ilógico, es una estupidez”, puntualizó Luis Alberto Monsalvo Gnecco.






