Por posible negligencia de una EPS
Una masa que le ha crecido en su piernita izquierda, desde hace 4 meses, la que al principio era como un líquido espeso, mantiene enferma a la menor Carolina Alexandra Meneses Pavón, quien desde el mes de julio del presente año recibió una vacuna, y desde entonces ha permanecido enferma.
Al parecer, la enfermera encargada de aplicar el medicamento, según sus padres, no supo hacerlo, por lo que Carolina no ha dormido, comido y jugado durante todo este tiempo, el cual suma cinco meses sin recibir ayuda de la EPS en que fue atendida.
“A la niña, al mes de haberle colocado la vacuna de los 4 meses, tenía más gordita la pierna; ella de por si es gorda, pero nos dimos cuenta porque ella lloraba y nosotros creíamos que eran los dientes, pero no fue así”, explica Andrea Pavón, madre de la menor.
Al notar el estado de ánimo de Carolina, sus padres decidieron acudir a una clínica en la que le dijeron que la reacción podría ser normal, por lo que le recomendaron algunos medicamentos, los cuales fueron dados a la niña según el procedimiento, pero nada resultó curable. Según Andrea Pavón, cada día parecía peor, pues su hija comenzó a presentar molestias.
Ante esta circunstancia, la madre, no conforme, decidió llevarla al médico, donde sería operada, le extraerían el líquido, pero justo un día antes del procedimiento el cirujano plástico les dio la mala noticia: Carolina no podía ser operada porque presentaba leucocitos altos, según el resultado de un hemograma.
Por tal motivo, los familiares visitaron a la EPS, Coomeva, con el fin de solicitar la autorización para la cirugía y vino un drama peor; de finales de agosto les fue dada la anterior para comienzo de octubre, días en que la menor sobrellevaría la situación…
Al creer que así pasaría, Andrea Pavón, fue a reclamarla, pero sorpresivamente para ella, la niña ya no tenía un líquido sino una masa y así no podían operarla. Desde ese momento, han transcurrido varias semanas y todavía no han podido recibir dicha autorización.
Para esta joven madre y sus parientes el miedo aumenta, porque no saben qué podría pasar después. “La masa sigue creciendo y la bebé se me ha atrasado en su desarrollo, ni siquiera puede gatear”, explica Andrea.
Coomeva no responde
Ante la situación de la familia Meneses Pavón, EL PILON, ha consultado en dos ocasiones a los funcionario de la EPS Coomeva, Valledupar, pero nos encontramos con que la Gerente se estaba de viaje.
Posteriormente nos informaron que la entidad de salud está en proceso de cambio de “encargado de gerencia”, y pese a nuestro empeño por conocer su criterio sobre el asunto, no fue posible conseguirlo.
EL PILON seguirá investigando sobre este caso que ha afectado el desarrollo motriz de una menor de nueve meses y le puede suceder igual a otros niños.






